LAUREN
-Déjame ver si entendí bien.- Dijo Tom- ¿Terminaste asistiendo a una clase de preparación para el parto junto a la chica con la cual te acuestas regularmente y quien, por cierto, está embarazada?
Analicé rápidamente en mi cabeza lo que acababa de decir y terminé asintiendo. Mi compañero de trabajo acababa de resumir a la perfección la situación. La verdad es que no sé muy bien por qué decidí quedarme en la clase con Camila, pero antes de que pudiera pensar en lo que estaba haciendo, ambas estábamos sentadas en el suelo como una pareja más en aquel círculo. Camila estaba sentada entre mis piernas de espaldas a mí repitiendo los ejercicios de respiración que la instructora hacía.
-Sí, eso es exactamente lo qué pasó.
El abrió los ojos y juntó aire en sus mejillas como diciéndome 'no sé en qué te has metido'. La verdad es que yo tampoco estaba segura.
-No entiendo.- Habló después de unos segundos- Esta chica...
-Camila.- Lo interrumpí.
-Camila.- Repitió- ¿Quieres que sea tu novia o algo así?
-Solo somos amigas.- Dije.
Eso fue exactamente lo que Camila le explicó a Aurora cuando nos felicitó por ser una pareja con muy buena sincronía al finalizar la clase de Lamaze.
-¿Cuál es el concepto de amistad que tienes tú? .- Preguntó viéndome con el ceño fruncido.
Apoyé mis brazos contra el volante de la ambulancia y dejé caer mi cabeza sobre ellos. Escuché la risa de Tom después de unos cuantos segundos de silencio durante los cuales sólo se podía oír el ajetreo de la ciudad. Levante mi cabeza y lo mire confundida.
-¿Qué es tan gracioso?
-¡Lo obvio! .- Exclamó sin dejar de reír- Te gusta.
-Claro que me gusta, de lo contrario no estaría viéndola.- Dije.
-No, no.
Tom negó sin borrar aquella burlona sonrisa de su cara, la cual ya comenzaba a molestarme.
-Hablo de que realmente te gusta. Sientes algo por ella.- Me señaló de forma acusadora.
-Qué cosas dices.- Me reí de la tontería que acababa de decir.
Pero, ¿Era realmente una tontería?. Tenía que serlo. No sentía nada por Camila, ¿O si?. No, no, no, no, claro que no. Por supuesto que no. Pero...¿Por qué no estoy tan segura?
-¡Ahí está! .- Tom exclamó dando un aplauso que me hizo sobresaltar.
-¡Jesús! .- Me quejé- ¿Qué?
-La duda amiga, no tiene caso que lo niegues.- Se encogió de hombros- Lo he visto en tus ojos.
La radio de la ambulancia empezó a hacer ruido y luego de eso escuchamos la voz de la operadora quien rápidamente comenzó a darnos instrucciones acerca del llamado. Tom tomó la radio y respondió mientras yo ponía la ambulancia en marcha. No importa cuánto haya intentado concentrarme en el trabajo, pensar en otra cosa, nada sirvió. Estuve el resto de mi turno cuestionándome si realmente sentía algo por Camila. No obtuve una respuesta concreta, pero creo que eso se debió a que traté de convencerme de que Tom estaba equivocado respecto a su sugerencia.
El sudor cubría mi rostro y gran parte de mi torso mientras me movía con rapidez sobre la cinta de correr que tenía en el piso. Oreo estaba echada junto a la máquina mientras esperaba pacientemente a que yo terminara mi rutina de ejercicios. Cuando el cronómetro anunció el cumplimiento del tiempo propuesto, apreté el botón y detuve la cinta respirando agitadamente. Sequé mi sudor con una toalla y tomé un poco de agua tratando de recuperarme. La música que escuchaba a través de mi móvil con ayuda de mis audífonos se detuvo debido a una llamada entrante. Busqué mi teléfono y me di cuenta que se trataba de la misma persona que no había abandonado mi cabeza en todo el día. Dudé antes de contestar, pero de todos modos atendí.
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The Backup Plan
Romancecamila es una ilustradora de libros, quien a sus 29 años comienza a sentir que su reloj biológico le pisa los talones. luego de la infidelidad por parte de su novio desde hace seis años, camila siente que no tiene tiempo para volver a empezar y enco...
