Wanda.
Los pensamientos no paran de azotar mi mente, todos los recuerdos de aquella noche vienen a mí de una manera inoportuna.
Sus labios, su inefable mirada, la calidez con la que me trata, simplemente todo lo que significa ella como persona es etéreo porque se encuentra fuera de este mundo... En donde solamente alcanzaré a ser su mejor amiga, sin más.
Dios, ¿por qué soy así?
― ¿Qué pasa, hermanita?― preguntó Pietro sacándome de mis pensamientos intrusivos.
― Nada. Estoy bien― ni yo me creo eso.
― ¡Por favor! Podré ser mayor que tú, pero me doy cuenta de lo que les sucede a las personas de tu edad― murmuró fingiendo la voz para parecer más grande.
― Eres mayor por tres minutos, Pietro― él alzó sus hombros.
― Esos tres minutos son los más importantes de mi vida, Wanda― habló volviendo a su voz normal. Es tan tierno cuando no es un simio poco evolucionado.
Alcé la vista y me encontré con su mirada suplicante por una respuesta.
― ¿Cuál es el problema, hermanita? ¿A quién mato?― reí tapando mis dientes. Siempre he tenido ese gesto.
Suspiré, ¿por qué no decirle? Es mi hermano gemelo, supongo que no me juzgaría y conoce a Natasha, se caen bien mutuamente.
¿Qué más da? La vida es una sola y como dijo Billie Eilish: fuck it.
― No lo sé exactamente... Tal vez me estoy enamorando― él sonrió picaronamente.
Los chicos de fútbol están jugando frente a ambos. El novio de Pietro está en la selección y siempre venimos a verlo entrenar.
― ¿Enamorando?― preguntó burlón.
― Sí... Y no puedo dejar de pensar en ella― suspiré nuevamente. Cuando estoy nerviosa y/o ansiosa me da por suspirar mucho.
― ¡¿ELLA?!― sus ojos completamente abiertos me asustaron... Tal vez no era tan buena idea como pensé.
― Sí, Pietro. Baja la voz― susurré completamente sonrojada.
― ¿No te gustaba el rubio con mentalidad de inteligencia artificial?― interrogó realmente metido en la conversación.
― No. Visión es solo mi amigo.
― Pues no creo que él te vea solo como su amiga.
― ¿Por qué lo dices?
― Eso no es importante ahora. ¿Quién te gusta?- este hombre es más chismoso de lo que pensé― Déjame adivinar... ¿Sharon? ¿Peggy? ¿Gamora? ¿Yelena? ¿Kate? ¿MJ?
― Si no me dejas contestar, nunca lo sabrás― gruñí. Él guardó silencio esperando por una contestación― No, no es ninguna de ellas.
― ¿Entonces quién?
Estaba a punto de contestar cuando Natasha y su grupito conformado por: Clint, Yelena, Kate, Peter, MJ y Ned se acercó a nosotros.
― ¡Hola!― saludó Natasha efusivamente besando mi mejilla. Me sonrojé rápidamente.
― ¡Oh, por Dios, Wanda María! ¡No puede ser!― gritó chillonamente. Lo regañé con la mirada― Perdón― pidió a todos al ver sus caras de dolor por su grito.
Estaba a punto de irme al baño para que no hiciera más preguntas cuando me tomó del brazo.
― Tú y yo no hemos terminado con esta conversación, Wanda María. Hablaremos en la casa.
ESTÁS LEYENDO
OS Wandanat
RomancePequeñas historias alegres, tristes y sensuales sobre mis mamás Wanda y Natasha. No tienen alguna correlación entre os y os. Gracias por leerme <3
