Elizabeth.
Palomeé un recuadro más de mi lista.
― Globos, vino y coca-cola, globos, vino y coca-cola― repetía como en un mantra mientras recorría cada pasillo del supermercado esperando encontrarme con dichos productos.
Llegué a donde se encontraban los globos y agarré una bolsa de globos color rojos, finalmente elegí un vino especial para la ocasión y terminé de marcar la lista con todos los productos que necesitábamos para la fiesta sorpresa de Scarlett, mi Scarly.
Sonreí viendo el anillo de matrimonio que decoraba mi dedo anular. Mi esposa.
Melanie y mamá me ayudarán a decorar todo en lo que Karsten la lleva por su regalo de cumpleaños al centro comercial más alejado de nuestro departamento.
Manejé lo más rápido que pude para llegar a casa y comenzar con la decoración.
Eran las diez menos cuarto y Karsten mantendría a Scarlett ocupada aproximadamente hora y media dependiendo de su nivel de curiosidad.
Sé lo mucho que mi esposa me conoce por lo que no me parecería raro que cuando llegue, sepa absolutamente todo; jamás he sido buena mintiendo y menos a gente que aprecio mucho o amo... Scarlett me lo hace muchísimo más imposible cuando alza la ceja, espera a que le diga absolutamente todo y yo no puedo resistirme ante aquel gesto tan demandante por lo que siempre termino cayendo en aquella trampa suya.
― Hola, hija― saludó mamá al ver que entraba con todo. Secó sus manos en el mandil azul pavo y comenzó a ayudarme con las cosas que cargaba― ¡MELANIE!― gritó mamá hacia la puerta de la cocina, de donde salió mi suegra.
― Hola, hija― sonreí y me dio un cálido abrazo― ¿Hay algo con lo que te pueda ayudar?― asentí.
― El pastel. Está abajo― ella asintió y fue rumbo al auto para ponerlo directamente en el refrigerador.
Mamá se acercó a mí y me dio un abrazo de igual manera que Melanie. Más tarde, nos pusimos a acomodar y decorar absolutamente todo evitando cometer errores con el posicionamiento estratégico de cada decoración.
— Los globos, la comida y el postre está listo, todas las cosas ya están acomodadas en la mesa. Solo falta la cumpleañera, los invitados y el regalo— hablé haciendo un repaso mental de todo lo que ya teníamos.
— Entonces le diré a Karsten que ya puede traer a la niña— asentimos.
Mi celular vibró y la pantalla anunció que Florence me había mandado un mensaje diciendo que todos los invitados se encontraban con ella en el estacionamiento, por lo que prontamente subirían para que comenzaríamos a escondernos.
Alrededor de cinco minutos después, todos subieron y comenzaron a saludarme.
Jeremy, Brie, Robert, Gwyneth, Kate, Vanessa, Mary-Kate, Hailee, Florence y ambos Chris junto a mis papás y su madre ya se encontraban todos escondidos en la cocina.
Karsten ya me había indicado que estaban pasando por el estacionamiento, por lo que yo estaba en la sala lista para sorprender a la dueña de mi vida.
Luego de un par de minutos, la puerta se abrió dejando ver a una Scarly con la mirada llena de ilusión y curiosidad.
Estoy segura de que ya se lo veía venir.
― Hola, mi amor― me acerqué abriendo los brazos para darle un abrazo cálido― Feliz cumpleaños― dije besando su cabello y aspirando su aroma, aquel que tanta debilidad me provocaba.
Ella siempre huele bien.
― Gracias...― dijo completamente emocionada. Amo la manera en la que se emociona con cada pequeño detalle que tengo con ella― Qué bonito está tod...
ESTÁS LEYENDO
OS Wandanat
RomancePequeñas historias alegres, tristes y sensuales sobre mis mamás Wanda y Natasha. No tienen alguna correlación entre os y os. Gracias por leerme <3
