Perdón por... (+)

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Wanda.

Estoy muy nerviosa.

Natasha vendrá a mi casa en menos de una hora y no sé cómo sentirme al estar con ella a solas. Usualmente solemos estar con nuestros amigos en la preparatoria, no completamente a solas... Incluso en las pocas citas a las que hemos ido, vamos a restaurantes con más personas al rededor.

Me da mucha vergüenza que ella desee comenzar con algo más allá de nuestro plan principal que es hacer maratón de películas porque a ella le gusta mucho verlas y a mí me gusta ella.

Que no se mal entienda, eh. Quiero estar de esa manera con Nat... Pero me da mucha inseguridad de qué pensará al verme por fin sin nada de ropa y eso me hace sobrepensar todo y comenzando a fatalizar absolutamente todo.

Tanto que me nubla la mente y no me permite pensar con claridad.

Llevo acomodando y desacomodando mi habitación desde hace más de tres horas, cuando llegué de la preparatoria.

El clima está perfecto como para hacer un maratón, el cielo está nublado y el clima se encuentra fresco.

Hace más de medio año que la conozco y estamos conociéndonos en plan amoroso desde hace dos meses, no sé cómo es que sigue poniéndome tan nerviosa su presencia misma aún después de tanto tiempo.

Al principio, no me sentía lista para estar con ella pues tenía fama de querer llevarse a todas a la cama... Todos, en general. Me llegó un rumor de que había jugado con uno de la selección de fútbol de la prepa... Apellido Banner me parece... El caso es que eso me causó mucha inseguridad, pues no quería que pasara desapercibida mi primera vez por alguien que solo quiere un noche y ya.

Cuando aclaramos las cosas y después que ella me asegurara que me quería para algo en serio, la inseguridad de ser solamente una noche más par ella se desvaneció, sin embargo; la de no ser lo suficientemente linda llegó a mí, pues ella es una mujer muy linda y también posee un cuerpo muy lindo; por el contrario, yo soy muy insegura de mí misma y tengo varios complejos que la misma inseguridad genera en mí.

El sonido de la puerta se hizo presente y los nervios en mí ya eran palpables.

— Mierda— exclamé cuando el control de la televisión cayó cerca de mi pie.

Corrí para abrir la puerta y ella estaba ahí, con una gran sonrisa y dos bolsas llenas de cosas.

— Hola, Wanda— saludó dejando un beso en mi mejilla.

— Nat, pasa.

— Pasé a comprar unas cosas en el Seven— dijo sacando las cosas de la bolsa.

Tan pronto como dijo eso, toda la barra de la cocina se encontraba repleta con bolsas de botanas, algunas cervezas y refrescos.

— No sabía si deseabas tomar hoy, pues es jueves, por eso traje ambos— asentí con una sonrisa tomando una de sus mejillas para besar la que quedaba libre.

— Gracias, bebi. Puedes servir lo que trajiste, en el gabinete de ahí hay platos y en el de aquel lado, vasos— expliqué apuntando los respectivos gabinetes— Terminaré de acomodar todo arriba.

Subí y terminé de acomodar la cama para después poner la plataforma en donde veríamos las películas.

Bajé para ayudarla con las cosas y se encontraba sirviendo las papitas.

— Estas son mis favoritas— comenté tomando una para comerla.

— Lo sé, es por eso que las compré— admitió sonriente.

OS WandanatHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora