¿Te sigo gustando?

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Me levanté muy temprano en la mañana para hacer el desayuno y comenzar a arreglarnos cuanto antes pues teníamos cita con la ginecóloga de Wanda al medio día y debemos seguir una rutina especial para que mi bella pelirroja no esté de malas en todo el día.  Los picos de hormonas que tiene por el embarazo la tienen así y no puedo hacer nada más que apoyarla ya que no creo que sea fácil estar haciendo una nueva vida en el vientre. 

— ¿Wanda?— susurré moviendo levemente su cuerpo.

Ella se removió y saco únicamente la mitad de su rostro fuera de la sábana gruesa que cubría su piel de la frialdad de la habitación.

Abrió sus ojitos levemente y frunció el ceño, observándome.

— Buenos días, mi vida...—saludé sonriente ella sonrió suavemente contestando a mi gesto.

Se hizo a un lado de la orilla y alzó sus brazos para invitarme a abrazarla.

Tomé su invitación sin pensármelo mucho y me recosté suavemente intentando no lastimarla.

A penas me recosté, ella se acercó a mí inmediatamente y se acurrucó dejando su cabeza entre mi cuello y pecho.

Nos quedamos así durante unos minutos en los que yo acaricié su cabello y espalda.

— Debemos bajar a desayunar, mi vida— recordé intentando no apresurarla.

En el último tiempo, con las hormonas y el movimiento del bebé todo la enfada e incomoda y eso se hace daño al bebé.

Y a mí, no me gusta verla enojada.

— ¿Por qué?— preguntó en un susurro casi inaudible.

— Porque debemos ver cómo se encuentran mis dos personas favoritas y la evolución del embarazo, amor— contesté acariciando su vientre abultado por los tres meses de embarazo que Wanda cargaba consigo.

Ella sonrió, enternecida.

Subió sobre mí para comenzar a llenar de besos cortos mi rostro y reí recibiendo cada uno de ellos.

De pronto, paró. La miré extrañada.

—¿Qué pasa?—su vista se fijó directamente en mis ojos.

Sus labios fueron a parar en mi cuello. tomándome por sorpresa.

Sus besos descendieron hasta mi pecho con gran ímpetu, pro la paré rápidamente.

La tomé por su cintura suavemente y la alejé lo suficiente como para poder salir debajo de ella sin lastimarla.

— Sabes que debemos ir a tu revisión, cielo. Baja y desayunemos que si no llegaremos tarde— dije intentando huir de la habitación.

Claramente se me hace muy difícil rechazar a Wanda de esta manera, aún más cuando el embarazo le ha aumentado el apetito sexual enormemente, pues se encuentra en una montaña rusa de emociones y hormonas.

De hecho, hace poco me dio un calambre en la mano por la alta demanda que Wanda requiere.

Pero esa no es la cuestión... El caso aquí es que debemos llegar sí o sí a la cita pues los primeros meses de gestación son muy importantes pues es cuando las divergencias en el feto se detectan y podríamos prepararnos adecuadamente si ese es el caso.

Me senté en la mesa del comedor tras servir los jugos para cada quien.

Wanda bajó por las escaleras con la mirada baja. Caminó hasta la mesa y tomó su plato junto a su vaso para irse a sentar en el sofá de la sala, a unos poco metro de mí.

Suspiré.

— Wanda...—  ella me observó y volteó a ver a otro lado. 

— No me hables, Romanoff... Me trataste feito— murmuró pasando al lado de mí.

 Suspiré nuevamente y me fui bañar.

—— — — — —  

Wanda ha estado sin hablarme desde su "me trataste feito" y la verdad es que me está matando. La ginecóloga lo ha notado pues nos ha visto raro, pero no ha preguntado nada directamente.

Estamos saliendo de la consulta y nos han dicho que el o la bebé está tiene una gran salud y no presenta complicación alguna y eso me mantiene tranquila.

Observé a Wanda a mi lado, lleva un vestido blanco ajustado en la parte de sus senos y holgado por la parte de su vientre y no lleva sostén porque dice que los que tiene le aprietan y la lastiman.

Se ve tan jodidamente sexy y maternal a la misma vez. 

— Mi amor...— susurré una vez estuvimos dentro del auto.

— Basta, Natasha. Te dije que estaba molesta y que no me hablaras— murmuró ella, aún molesta.

— Lo sé, bebi... Pero ya no aguanto que ya no me hables— expliqué acercándome a ella.

— ¿Te sigo gustando?— preguntó de la nada. Asentí rápidamente.

— Claro que sí, mi vida. Eres mi esposita, ¿cómo no me vas a gustar?¿Por qué preguntas?

— Es que cuando te alejaste así de mí, sentí como si te diera asco tocarme por tener esto— tocó su pancita.

— Claro que no me da asco, mi amor. Me da mucha ternura la manera en la que crece tu pancita conforme al desarrollo de nuestro bebé y me hace admirarte tanto por el gran trabajo y esfuerzo que haces día con día trayendo un pedacito nuestro a la vida, cariño— respondí, tomando su mejilla para dejar un beso en sus labios.

— Oh... Es que en serio me has hecho pensar que no te gustaba más o que ya no me ibas a querer nunca más de esa manera porque cuando de a luz al bebé, en mi cuerpo quedarán todas y cada una de las marcas, ya sabes, las estrías y ese tipo de cosas... Y no sé si te agrade verlas cada vez que hagamos el amor o si quieras seguir haciendo el amor conmigo... 

—Siempre voy a querer hacer el amor contigo, Wandita... Obviamente siempre y cuando tú lo quieras igual... Pero ten por seguro que cuando nazca este bebé, no importa si deja algunas marcas pues yo las voy a cuidar y admirar porque serán la prueba de lo fuerte que eres y de que nos permitiste ser madres, mi vida— contesté y ella me observó, en su mirada pude reconocer la paz que mis palabras le transmitieron a su ser.

— Oh... Supongo que son inseguridades que tengo por las hormonas. Perdón si me porto muy sensible a veces, es que no me es posible controlarlo— pidió apenada.

— Ya te dije que de eso no tienes porqué preocuparte, cielo. Yo entiendo que este no es un proceso fácil y aunque no comprendo con asertividad la mayoría de tus comportamientos, sé que no lo haces por mala persona... Ten por seguro que siempre estaré aquí, a tu lado, sujetando tu mano hasta el fin del mundo.

— Te amo— dijo ella.

— Te amo— correspondí.

Ella se acercó para dejar un beso en mis labios y lo acepté encantada.

La amo más que a nada en este mundo... Y al bebé que se acerca también.
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hola vvs, feliz mes de pride

lesbianismo entre mujeres, larga vida homosexual

los qm a todxs y espero q disfruten este pride aún si están fuera o dentro del clóset

yo los apoyo, mvds

red wine

OS WandanatDonde viven las historias. Descúbrelo ahora