doctor romanoff

304 22 4
                                        

Wanda Maximoff. 28 años.

Visión está manejando como loco.

Acabo de romper fuente y cuando le he dicho, la única reacción que tuvo fue ir rumbo al bolso y comenzar a tropezarse con todo.

— Tranquila, amor. Ya casi llegamos— murmuró mi prometido acariciando mi mano.

Realmente estoy tranquila. No sé el porqué, solo lo siento.

(...)

Muy bien, hablé demasiado rápido.

Hemos llegado al hospital e inexplicablemente he sentido una ansiedad inmensa, pero no es por el embarazo; he llevado clases pre-parto y creo que estoy preparada.

Tengo nervios de algo más.

—     —

Natasha Romanoff. 30 años.

— Acaba de llegar una paciente embarazada. Está en labor de parto— murmuró Hill siguiéndome por el pasillo. Asentí levemente— Ya le dieron cama, está en la habitación 7C— murmuró y me dio los papeles de la paciente.

"Señora Stark" se leía en la carpeta.

Comencé a caminar rumbo al cuarto donde se encontraba mi paciente y abrí la carpeta.

Nombre: Wanda Stark.
Edad: 28 años.

Me tensé al leer ese nombre.

No, no puede ser.

Debe ser otra Wanda.

Llegué al cuarto que le habían asignado para dar a luz y entré esperando que de verdad fuese otra Wanda... Pero no.

Ahí estaba Wanda... Mi Wanda.

¿Cómo podía verse tan bien solamente con una bata de hospital?

Me tensé aún más y salí rápidamente de la habitación antes de que ella pudiera siquiera darse cuenta de que me había asomado.

Muy bien, Romanoff. No dejes que te intimide, debes ser profesional. Eres la doctora, no la ex.

Cálmate. Respira. Esto es solo un trabajo. Una paciente más. Una vida más que ayudar a nacer.

Volví a entrar en la habitación y sonreí forzadamente.

— Soy la doctora Romanoff y estaré a cargo de este parto— murmuré dirigiéndome al esposo de Wanda. 

Es un hombre alto, rubio y de ojos claros... Bastante básico a mi parecer.

El hombre asintió.

— Yo soy Visión Stark y ella es mi...— Wanda lo interrumpió.

— De hecho nosotras ya nos cono...— la interrumpí yo.

— ¿Ella es su...?— pregunté volteando con Visión.

No quiero que él sepa que nos conocemos.

— Es mi esposa y esta pequeñita que llegará con nosotros— dijo mientras acariciaba el abdomen abultado de Wanda— Se llama Olivia...— murmuró y me tensé aún más.

Volteé a ver rápidamente a Wanda con una mezcla de confución e indignación en la mirada y ella solo alzó los hombros, apenada.

Olivia era el nombre que le íbamos a poner a nuestra primera hija... La cual nunca existió hasta ahora.

— Lindo nombre...— murmuré apenas.

— Sí, mi mujer estaba entre Olivia y Natasha, pero al final yo me decidí por Olivia— dijo él aún acariciando la pancita de Wanda.

OS WandanatDonde viven las historias. Descúbrelo ahora