somos todo y nada a la vez.
esto es lo último.
lo último de nosotros.
lo último de nuestros corazones.
esto es ;
amor
dolor
curación
- contiene spoilers de The Last Of Us part 2/part 1
completada ✔️
en proceso de edición <<
Podía sentir la respiración de Ellie en mí piel, pequeños ronquidos salían de su boca y dormía plácidamente. Después de lo que había pasado la noche anterior eso me traía mucha paz pero aún era difícil verla y sentirme mejor. Me removí en la cama, buscando alguna posición cómoda para dormir pero no la encontraba, no podía conciliar el sueño de tantos pensamientos que pasaban por mí mente.
Tommy, Ellie, Kelsey. Pensaba en todos y cada uno de ellos, me preocupaba tanto que la situación se me saliera de las manos, que yo no fuera capaz de solucionar ninguno de mis problemas. Pero probablemente lo haría. Sólo necesitaba pensar positivo. Ellie no sé iría a buscar a Abby. Tommy encontraría la forma de soltar. Kelsey podría perdonarme. Suspiré volteándome en la cama para quedar de frente con Ellie, mis ojos se clavaron en su rostro y cada una de sus facciones; las pequeñas pecas que no lograban distinguirse del todo, las cicatrices que tenía, los labios entre abiertos y las cejas levemente fruncidas, sabía que ella sentía mí mirada.
Dudosa, lleve mi mano a su rostro para pasarla por su mejilla y sí algo odiaba de Ellie era su sueño ligero. Ella con los ojos aún cerrados, tomó mi mano y depositó un beso en ella.
— Duérmete. — le dije. Ella sonrió.
— No me dejas dormir. — respondió con la voz un poco ronca y abrió los ojos.
— Eres muy entrometida, yo estaba haciendo mis cosas y tú te despiertas. — alcé ambas cejas haciéndola reír, se estiró levemente y después se volteó hacía mí, apoyándose en el costado de su cuerpo. Su mano fue a mí cabello y lo acomodó detrás de mí oreja.
— Eres tan hermosa. — dijo, mientras me observaba de la misma manera que yo a ella. Le sonreí.
— Te deseo, Ellie. — contesté. Ella entrecerró los ojos levemente y trató de esconder la leve sonrisa que quería aparecer en su rostro.
Con su mano que descansaba en mi mejilla me trajo hacía ella, juntando nuestros labios en un beso. Era un beso tranquilo, suave y lento. Un pequeño beso que transmitía todo lo que sentíamos.
— Ellie. — me separé un momento.
— Maddie. — respondió.
— No quiero que te vayas.
Ellie me miró en silencio, acariciando mí rostro. Y lo supe. Ella lo consideraba, era una opción en su mente. El miedo me invadió y tomé su mano, aferrándome a ella.