o n c e

885 91 8
                                        

✾✧➴ ᴡʜᴀᴛ ᴀʀᴇ ʏᴏᴜ ᴛᴀʟᴋɪɴɢ ᴀʙᴏᴜᴛ? ➶✧✾

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

✾✧➴ ᴡʜᴀᴛ ᴀʀᴇ ʏᴏᴜ ᴛᴀʟᴋɪɴɢ ᴀʙᴏᴜᴛ? ➶✧✾

Me removí incómoda en la madera dura, la manta no hacía nada cómodo estar acostada sobre él piso. La mano de Ellie estaba sobre mí, atrapándome para no levantarme; sonreí y la moví despacio pero aún así la castaña se dio cuenta y abrió uno de sus ojos.

— Mierda, ¿a dónde vas?

Reí y me levanté, removiendo su mano. Ella soltó un quejido y se dio vuelta, enrollándose en la manta.

— Es de día, no volvimos ayer. Nos van a matar.

— Ni siquiera porque aquí viviremos nos pueden dejar en paz. — se quejó.

— Lo siento mucho. — dije burlándome.

Finalmente Ellie dejó la mala actitud y se levantó. Limpiamos lo que dejamos tirado y levantamos la manta para doblarla, después salimos de la casa para dirigirnos a la comunidad.
Ambas íbamos tratando de apurarnos pero sabíamos que íbamos a tardar al rededor de una hora en llegar, la granja no estaba muy cerca de Jackson. 

Después de un largo camino con Ellie quejándose, las puertas aparecieron frente a nosotras. Nos bajamos del caballo y nos fuimos acercando, rápidamente dieron la orden de que abrieran las puertas y nos adentramos hacía los establos para guardar a Shimmer y quitarle las monturas. María no tardó en aparecer detrás de nosotras con el ceño fruncido.

— ¡Llegan un día después! Sólo iban a ir a explorar, ¿dónde se metieron? Yo sé que son adolescentes y es fácil, ¡pero no lo es!. — la rubia comenzó a regañarnos. Ellie y yo solamente tomamos el regaño en silencio, sabíamos que estuvo mal quedarnos sin avisar y no íbamos a contestar. — ¿Tienen algo que decirme?

— Estábamos muy emocionadas, pasamos la noche ahí y —

— Tuvimos sexo. — me cortó Ellie de la nada. María se puso roja e inmediatamente su postura cambio, estaba incómoda; al igual qué yo. Mis ojos sé abrieron por la sorpresa e inmediatamente le di un manotazo en el brazo.

— Está bien, hablaremos más tarde. — se despidió María. En cuánto salió del establo Ellie comenzó a carcajear.

— ¡No quería escuchar el regaño! ¡Lo siento!. — rió tomándose el estómago, rodeé los ojos y me dirigí hacía afuera. La castaña me siguió, me dirigía hacía mi casa para hablar con Kelsey.

No tardamos mucho en llegar, abrí la puerta y rápidamente ambas nos despojamos de nuestras mochilas, chaquetas y zapatos.

— Mierda, cómo duele mi espalda. — se quejó Ellie estirándose.

Me adentré a la casa buscando a Kelsey. La mesa del comedor estaba puesta, lista para comer. La cocina y sala estaban bastantes limpias, no había ni un sólo plato sucio en la cocina, ni un cojín fuera de lugar en la sala. Abrí el refrigerador y había variedad de recipientes con comida. Fruncí los labios algo preocupada, Kelsey había hecho la cena y no llegamos para estar con ella; subí las escaleras para ir hacía su habitación, toqué la puerta y al no tener respuesta me adentré.
El cuarto estaba vacío, todo lucía cómo siempre. Podía notar una ligera humedad salir del baño, lo que indicaba que no había pasado mucho desde que tomó una ducha; salí de ahí y volví al piso de abajo.

outlast; ellie williamsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora