La Gala Anual de la Liga Nacional de Quidditch es la noche más importante del año para Nick, y yo soy toda una experta.
Llevo cinco años asistiendo, desde que salimos del colegio y él comenzó a jugar Quidditch de manera profesional. Cinco años en los que he asistido luciendo fenomenal, en los que llego de su brazo con una sonrisa y charlo amablemente con las novias de los otros jugadores y las esposas de los organizadores e inversionistas, rezando por que mi apellido no salga en la conversación.
En estos cinco años hemos ocupado esta noche para forjar la carrera de Nick en el Quidditch. En esta noche le ganamos su entrada al Puddlemere y su traslado a los Falcons. En esta noche le ganamos su nominación a Guardián del Año 2005 y la de Jugador del Año 2006. En esta noche Nick y yo nos aseguramos de brillar para poder asegurar su futuro en el Quidditch.
Y yo la odio.
Los primeros años eran más difíciles, pero también más fáciles.
No soportaba los tacones, pero Nick me decía que era sólo por una noche, para no desentonar con las señoras.
No me gustaba tener que hacer de lamebotas, pero causaba una buena impresión que repercutía en él.
No conocía a nadie, pero Nick me miraba al otro lado del salón y me sonreía.
Tenía la promesa de que nada más importaba, porque cada vez salíamos de la Gala y volvíamos a ser nosotros, dos niños en la Sala Común de Slytherin que se sentían algo solos.
"Un año más, Iris" me decía. "Un año más y ya no tendremos que hacerlo"
Pero siempre había otro motivo para ir. Los cambios de equipo, las nominaciones, las apariencias y la importancia de mantenerse en el centro de un negocio que siempre me resultó aburrido si no estaba en un estadio.
Busco a Nick con la mirada mientras hablo con el corresponsal deportivo de El Profeta y su señora, pero él está hablando con la entrenadora de los Chudley Cannons, demasiado entusiasmado como para recordar que existo.
Eso me sienta fatal.
Tal vez soy egoísta, tal vez necesito afrontar que ya no somos niños recién llegados a este mundo. Que Nick puede olvidarse de mí por una noche porque yo voy a estar bien, después de todo, tengo práctica en esto.
Pero en el medio de mi soledad, una voz reconfortante me llama como un faro a un barco.
"¡Lee Jordan!" Fred saluda al reportero con familiaridad y una sonrisa radiante. "Mucho tiempo sin verte, eres un malagradecido"
Él se ríe.
"Cuando tengas dos bebés en casa hablaremos de amistades malagradecidas" le responde.
"Agatha, un gusto como siempre" le dice a su mujer. "Estás radiante"
"No tienes remedio, Fred"
Por fin, me mira.
"Iris Black" me saluda con una naturalidad envidiable. "¿Puedo decir que te ves bellísima esta noche?"
"Mientras mi novio no te escuche, creo que estamos bien" le digo pretendiendo que todo es un juego inocente.
"Me imagino que tu novio estará de acuerdo conmigo" me sonríe y es como si me estuviera echando un pulso con los ojos.
"¿Qué estás haciendo aquí?" le pregunto después de un momento.
"La Cámara Mágica de Comercio auspicia la Liga de Quidditch de este año" me informa.
"No me digas..."
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𝐠𝐚𝐦𝐞𝐬 • 𝐟𝐫𝐞𝐝 𝐰𝐞𝐚𝐬𝐥𝐞𝐲 𝐟𝐚𝐧𝐟𝐢𝐜𝐭𝐢𝐨𝐧
Fanfiction"Juguemos un juego" "No, gracias" "No sabes de qué va el juego" "Ya me hago una idea de qué van tus juegos" Iris Black siempre se mantuvo alejada de los Weasley por una razón. No tenía nada en común con ellos. Hasta que una noche, su primo Dra...