10.- Plan de extracción

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"Podré hallar siempre la abertura correcta para tu llave sagrada"

El día llegó. Un grupo de agentes rodeó el departamento donde vivía Oliver Queen. Se dirigieron en abanico hacia el lugar para abarcar cualquier ruta de escape que el sospechoso pudiera usar. Quien los dirigía era el capitán Quentin Lance, el padre de Laurel.

La mitad del grupo entró al edificio donde estaba el departamento, mientras que el resto permaneció afuera. El capitán Lance se posicionó a un lado de la puerta y otro agente hizo lo mismo del otro lado. Levantó los dedos uno por uno contando hasta tres y derribó la puerta de una patada, entrando al departamento mientras apuntaba su arma.

-¡Policía!- exclamó-. ¡No se mueva!

Oliver Queen estaba de pie en la sala, y levantó las manos. De inmediato fue arrestado y llevado a la comisaría.

Estando encerrado, Oliver repasó mentalmente el plan de Clint.

"Usaremos como distracción a los propios sujetos que nos persiguen", había dicho. Y luego explicó el resto de su plan.

-Tendrás que dejar que te arresten, Oliver- dijo-. Te mantendrán en la comisaría poco tiempo, lo justo para organizar un juicio rápido o para trasladarte a otro lado ese mismo día.

-Lo más posible es que pase lo primero- intervinó Laurel.

Clint asintió y luego continuó:

-Nuestros "admiradores"- Clint imprimió un deje de sarcasmo en esta palabra-, esperaran el momento en que te trasladen para intentar matarte, en público y con mucha gente. Eso usaremos a nuestro favor.

En este punto intervinó Barbara:

-Laurel, como asistente del fiscal acompañarás a Oliver, ¿no es así?

Oliver arqueó una ceja y Clint miró a Laurel con curiosidad. Ella los ignoró a ambos y asintió con la cabeza.

-Bien. Entonces podré alertarte si alguien apunta a Oliver con un arma.

-Necesitaremos una clave para que nadie sospeche- intervinó Oliver.

-Ya pensaremos en algo- le dijo Laurel.

-Ustedes llevaran comunicador, entonces- dijo Clint-. En cuanto ocurra el disparo, habrá caos. La muchedumbre se dispersará y los policías estarán ocupados salvando a la gente. Ahí apareceré yo y te sacaré de ahí.

El sonido de la reja abriendose sacó a Oliver de sus pensamientos y volteó a ver al capitán Lance.

-Hora de irnos- dijo.

Oliver asintió, saliendo de la celda. El plan se ponía en marcha. Solo esperaba que todo funcionara como debía ser.

Como lo esperaba, y como Clint bien había previsto, había mucha gente fuera. Su detención había despertado el interés de muchas personas. Oliver se obligó a permanecer sereno, aunque se sentía cada vez más nervioso, y no era para menos: si las cosas no salían bien, perdería la vida. Se recordó a si mismo que Barbara estaba vigilando el lugar, y que Clint estaba cerca, por algún sitio, pero no se sintió más reconfortado.

En determinado momento, Laurel se le acercó apretandole levemente el brazo. Era la señal que ambos habían acordado.

Todo lo demás sucedió con rapidez: Oliver se agachó en el momento justo en que se escuchó una detonación. Las personas allí reunidas corrieron en diferentes direcciones, gritando por el pánico, y los oficiales sacaron sus armas, buscando el origen del disparo.

Oliver aprovechó el caos existente para huir. Se escabulló entre las personas, mezclandose lo más posible con ellas para pasar desapercibido. De repente alguien lo jaló del brazo para sacarlo de la muchedumbre.

-Te dije que funcionaría- dijo Clint llevandolo lejos de ahí.

-¿Como supiste que pasaría esto?- le preguntó Oliver.

Clint soltó un suspiro antes de responder:

-Por que es lo que yo haría.

El resto del camino transcurrió en silencio. Al cabo de un rato, se encontraron con Barbara y Laurel.

-Bien, conseguimos un transporte. ¿A donde?- preguntó Barbara.

-Al sitio donde murió Marjorie- dijo Oliver.

The Hawk and the ArrowDonde viven las historias. Descúbrelo ahora