EL FIN DE UN IMPERIO Y EL NACIMIENTO DE OTRO

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Al día siguiente.

Todas las flotas estaban en posición para entrar al salto intergaláctico, las flotas del USEU estaban hasta atrás ya que estás descenderán al planeta para desplegar a las tropas.

El IHX se encargará de la batalla espacial, usando sus flotas de reserva y dándole una oportunidad a las tropas del USEU de hacer el asalto terrestre.

Todos ya estaban listos, solo esperaban la orden de iniciar la operación y terminar de una vez por todas con el imperio fauno.

Marisa se quedó con Sakai en el hospital central de la ciudad capital, con un poco de ayuda de Patchouli y las hermanas mayores de Burgos, Reimu y Marisa. Lograron estabilizar a Sakai y por lo menos hacer que despertara.

Marisa: S-sakai...-dijo tomando fuerte la mano de su futura esposa con lágrimas en los ojos.- Me asusté, enserio me asuste.- lágrimas salían de sus ojos. -cuando te desmayaste creí que te había perdido. -decía entre lágrimas.

Sakai: tranquila, se necesita más que una simple tos para matarme -dijo acariciando la mano de Marisa con cariño y amor

Marisa: Cuando el asalto acabe, yo misma iré con mi padre por las dos últimas esferas y volverás a la normalidad. -dijo con lágrimas.

Sakai: recuerda que no puedes moverte de manera brusca -dijo sería y limpiando las lágrimas de Marisa

Marisa: Tranquila. Estaré al cuidado de mi madrastra Mikoto. -dijo tranquila pero aún salían lágrimas de sus ojos.

Sakai: se que no voy a poder hacer qué cambies de opinión, pero prometeme que estarás a salvo -dijo sería y viendo a los ojos de Marisa

Marisa: Lo prometo. -dijo segura y jurando a su novia.

Sakai: confío en ti -dijo para darle un beso en la mejilla

Marisa: Aquí me quedaré contigo hasta que todo esto termine y luego podremos criar a nuestras hijas juntas, porque yo pienso quedarme aquí contigo. -dijo decidida.

Sakai: ¿e-en serio? -preguntó sorprendida y feliz

Marisa: Mi padre ya nos dio su permiso para que Reimu, Hana, Remilia y yo nos quedemos aquí. -sonrió feliz.

Sakai: me alegra oír eso -dijo feliz y dándole un beso en los labios a Marisa

Marisa: No pienso alejarme de ti. -dijo cálidamente.

Sakai: ni yo de ti -dijo cálidamente

En eso a la habitación entra Nolberto.

Nolberto: Hija yo...-tenia la mirada baja y estaba derramando lágrimas. -Enserio lo siento.-hizo una reverencia de disculpa.

Marisa: papá...tranquilo, en parte igual fue nuestra culpa por no serte sinceras y en parte mía por ocultarte mi embarazo y lo demás. -dijo arrepentida.

Nolberto: Sakai. -Ahora dirigió la mirada a la lamia. -Enverdad lo lamento, no debí reaccionar así y encima te lastime, pero te prometo y juro por mi vida que no morirás. -dijo con lágrimas en sus ojos.- Y desare tu maldición para que tú y Marisa puedan estar juntas.

Marisa: Papá. -dijo mirando a su padre que hablaba con palabras sinceras y aparte lloraba de arrepentimiento.

Nolberto: En verdad.....lo siento...-volvió a hacer una reverencia.- Y también......quiero darte las gracias por hacer feliz a mi hija. -dijo sincero.

Sakai: no es su culpa y no tiene que agradecer, ya que siempre la are feliz -dijo sincera y un poco débil

Nolberto: Cuídense...-dijo mirando a las dos. -Tenga esto. -le dejó una bolsa café a Marisa.

BRECHA GALÁCTICAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora