La pobre Caritina
Que anduvo en la pelotera
Peleando con Pancho Villa
Y que llegó a Coronela
Fue guerrillera de veras
Pero murió en la miseria
Brava revolucionaria
Pero murió en borracheraLos rayos del amanecer apuntando directo en su rostro era un recordatorio de que no podría volver a dormir cómodamente mientras viajará en caballo
Dos días pasaron desde que dejó Santa Cecilia, dos en las que solo se detuvo para lo más indispensable, el resto del tiempo, seguía su viaje
En una de las pláticas que tuvo con Eve, recordó que no muy lejos de Santa Cecilia había otro pueblo, llamado San Martiniano, un poco más grande y urbanizado, pero sin llegar a ser una ciudad o una capital, quizá ahí podría descansar debidamente y pedir indicaciones o algún indicio de a dónde había ido Eve
Llegó alrededor de las dos de la tarde, en el nuevo lugar, también habían unos cuantos soldados, pero ninguno tenía la intención de hacer algo malo, parecía que estaban ahí por mera diversión
Encontró un establo para dejar el caballo y pedir indicaciones
Al momento en que estaba por atarlo, encontró un animal que se le hacía muy familiar, de la que se bajaba una figura que ya había visto antes
- ... ¿Eve?
Un sobresalto seguido de un pequeño quejido de dolor fue la respuesta de la otra persona, seguido de un intento de ocultar su cara
- Me confunde con otra persona - La manera en que trataba de hacer cambiar el tono de su voz era algo penoso de presenciar
- No, estoy segura de que eres tú
Eve le tapó la boca con una mano, mientras que con la otra la tomaba por los hombros y la pegaba contra las vigas del establo, de modo que no se podía ver la silueta de ninguna
- ¡No hagas acusaciones así a plena luz del día ni a todo pulmón! - A pesar de ser un susurro, se entendía perfectamente que estaba molesta - ¿Qué, piensas delatarme acaso?
La otra persona negó con la cabeza, mientras en su expresión albergaba pura sorpresa
- Bien, mira, para evitar que pase algo como la última vez, te lo diré ahora; llámame Ernesto de aquí en adelante, si no, voy a aventarte delante de una carreta y diré que fue un accidente, ¿de acuerdo?
El shock es más que suficiente para hacer que asienta y se quede callada cuando la mano deje de taparle la boca
- Supongo que no has ido a instalarte en algún lugar, ¿cierto?
- Acabo de llegar
- Entonces vamos a instalarte, ven, quedemos en el mismo lugar
Un ligero sonrojo apareció en la cara de Gabriela, el cuál Eve no notó, o fingió no haberlo hecho
La posada en la que Eve se estaba quedando era la misma en la que planeaba quedarse, una graciosa coincidencia
Lo primero que vieron fue una modesta fonda, unas cuantas mesas estaban ocupadas con pocas personas, y un par de meseras se encargaban de atender a los comensales
Al fondo, se encontraba el mostrador en el que se pedían las habitaciones, el cuál era atendido por una mujer, madre de un par de niños que no pasaban de los 10 años
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El canto de la Adelita
Tarihi KurguEn tiempos de la Revolución Mexicana, numerosa cantidad de mujeres, tanto de la alta como de la baja sociedad, eran forzadas a tener matrimonios arreglados y familias numerosas para que la población lograse ir en aumento Las pocas que se rehusaban...