Capítulo 20

428 28 3
                                        


–Creo que voy a cambiar mi recuerdo favorito de ayer –comentó Laura en la cena del día siguiente, viendo la segunda película de Shrek, obviamente. A Caye parecía haberle gustado la primera y no se opuso a ver la segunda. Pero que aunque se hubiera opuesto la íbamos a ver igual así que... de poco nos servía su opinión. –Cuando Abril le vomitó encima al tío chungo fue mil veces mejor –nos reímos y estuvimos de acuerdo con ella.

–En otras circunstancias me hubiera disculpado pero entonces se lo merecía –sonreí.

–Ojalá les hayan pillado, a los muy imbéciles –negó Rocío con la cabeza.

El día lo habíamos pasado dando una vuelta por el centro para que Caye lo conociera y ya no teníamos más ganas de fiesta. Ninguno. Así que habíamos vuelto para cenar en casa e irnos a la cama pronto, ya que estábamos agotados de tantas emociones y caminatas.

Nos fuimos a dormir, cada uno en su cama y Cayetana y yo en la mía, bastante apretadas, pero conseguimos dormir. O bueno, yo conseguí dormir, porque ella se quedó hablando por teléfono con "alguien".

Medio dormida me sonó un mensaje en la madrugada.


Vecino tocapelotas:

¿Puedes dormir con el calor que hace allí?

Pone que estáis a cuarenta grados.

Puedes ponerte una película con mi proyector, si quieres.


Yo:

No estoy en casa.


Qué simpática, Abril, qué simpática. El chico se preocupaba por mí, me preguntaba y me ofrecía su proyector y yo le respondí eso.


Vecino tocapelotas:

Ah...


Incluso medio dormida me di cuenta de que había sonado bastante seca y borde y decidí arreglarlo.


Yo:

Pero gracias por preocuparte.


Vecino tocapelotas:

¿Podrías regarme las plantas?

Si no es mucha molestia...

Con el calor que hace seguro se me secan.


Yo:

Mañana cuando vuelva las riego, pero entonces me debes algo a cambio...


Vecino tocapelotas:

Bueno, podemos anular el favor que me debes con este.


Yo:

No.

Prefiero que nos debamos un favor cada uno.


Vecino tocapelotas:

Tú sabrás...


Y sí... yo sabía lo que hacía. Yo sabía lo que iba a hacer con mi favor, aunque no tenía ni idea de qué haría él con el suyo. Pero eso ya era problema de la Abril del futuro. Ya veríamos qué quería Ethan.

Patio compartidoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora