Quizás las decisiones tomadas abruptamente, no son las más aconsejables cuando no estás preparado a afrontar lo que el futuro te depara y eso es quizás, lo que le faltó evaluar a Leo.
Kenny ese día de escuela, se la había pasado tranquilo coqueteando de allá para acá con las chicas. Ahora, salía disimuladamente de unos de los vestidores ubicados en el gimnasio arreglándose la ropa, mientras la chica de turno salía tras él. Solo un par de sonrisas cómplices cruzaron y cada uno tomó rumbo hacia un lugar diferente, dejando la escena del crimen completamente limpia.
Sonrió para si mismo ante la satisfacción que le provocaban aquellos encuentros. Eran fugaces, pero intensos y no hacían más que aumentarle su presunción, algo que si duda siempre le hacía sentir bien.
Kenny, era un tipo bastante simple en ese aspecto. Para él la ecuación en cuanto a relaciones, sólo contemplaba: atracción mutua + consentimiento = disfrute, así de sencillo.
Si ambas partes se beneficiaban, no había razón para complicarse la vida, ni menos con eso llamado "amor". Para nadie era secreto que en su familia lo que menos podría llegar a inculcarse seria este "término", sino, todo lo contrario. Él único ser que le hizo sentir por primera vez y por las suyas, aquello llamado amor, fue su hermana menor. Ante la fragilidad y vulnerabilidad a la que se veía expuesta al haber nacido en semejante ejemplo de hogar, lo hizo inevitablemente ser su protector, porque ella, ante sus ojos, era lo más frágil que pisaba la tierra y como fuera de esforzaría por qué no corrompieran ese espíritu tan dulce.
Por ello, fuera de su hermana, no había opción de pensar en querer o amar a alguien más. Su historial familiar, más su fijación por las revistas playboy, sólo construyeron a un chico lleno de lívido, más que corazón. Además, ese terreno le parece demasiado turbio al ver lo que provoca un rechazo sentimental en las personas, porque si, le ha tocado varias veces ser "el malo".
Chicas con las que tuvo una aventura, terminaron queriendo una relación, lo que lo llevó a tener que terminar con todo, algo que, para sorpresa de algunos, él hacía con tacto. Si bien Kenny no buscaba el amor ni nada parecido, eso no quiere decir que no fuera respetuoso por lo que ellas podían sentir, así que solía ser directo pero considerado para el rechazo, lo que la mayoría podría considerar que no "encajaba con su perfil".
De cualquier manera, ahí tenía otro motivo por el cual no le atraía el "amor", demasiado complejo y vago, para ser tratado. En cambio, su vida actual lo complacía por completo, pues no había nada que quitarle ni añadirle, según su parecer.
Pero hay veces en que el destino no está de acuerdo con tus planes y de alguna manera actúa para involucrarte en cosas que nunca pudiste siquiera imaginar, ni tampoco serías capaz de dimensionar, lo que acarrearía.
Kenny miró la hora en su teléfono y notó que ya había llegado el receso. Se acercó en dirección a los comedores y confirmó sus suposiciones al ver a todos los chicos yendo en esa dirección. Según sus cálculos, probablemente se había saltado una clase con toda esa faena, pero definitivamente había valido la pena, así que ahora tan solo le quedaba ir a reunirse con sus amigos para tomar algo de comida y continuar con su día.
Dirigió sus pasos hacia el comedor y al estar a punto de hacer ingreso a éste, sintió como alguien le llamó desde un costado, con una voz baja y susurrante, lo que atrajo por completo su atención. Miró al costado de la entrada del comedor y dio con aquella cabellera rubia que él ya bien conocía.
Era Butters Stotch.
El chico le hizo una pequeña seña invitándolo a ir junto a él y Kenny casi por inercia, obedeció en silencio. Su rostro evidentemente mostró confusión ante ese actuar tan sospechoso, pero prefirió dejar sus conclusiones para después.
— Ho-hola Kenny — le saludó el chico cuando llegó junto a él con un la sonrisa nerviosa y tensión en sus palabras. El mayor solo por un segundo se le quedó viendo con algo de curiosidad ante ese actuar, pero prontamente recuperó su compostura.
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Camino a la seducción
RomanceCartman sospecha que las chicas del salón están tramando algo, lo que lo orilla a buscar a Butters para que lo ayude a descubrir que es lo que traman. Tras verse envuelto en aquel suceso, el rubio descubre a su pesar que las chicas creen que él no e...
