Capitulo 5: Tutoria 1.2

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El corazón acelerado de ambos, por unos segundos les robó las palabras para dar una respuesta rápida a tan descarada propuesta. Sus miradas permanecieron unidas tan solo un poco más, pero Butters rápidamente la alejó de la contraria absorbido por esa incomodidad latente en el aire.

Era incapaz de absorber aun las palabras de la mujer ¿ha-hacer un trio? ¿Cómo rayos se supone que se hacía eso? Claramente él entendía la teoría, pero no tenía ni la más mínima experiencia si quiera haciéndolo con una chica, como para pensar en estar con dos personas a la vez, menos aún, si esa otra persona, era Kenny McCormick.

Odiaba esa tensión que aparecía al imaginar algo así, pues no entendía porqué lo ponía tan nervioso. Kenny era tan solo otro chico más, por tanto, no se justificaba tanta inquietud a raíz de esa pregunta. Quizás lo más fácil de concluir sería que esos nervios tan solo eran a raíz del temor a sentirse inferior por la experiencia que obviamente el otro rubio tenía en lo referente a las relaciones sexuales, pues junto a él fácilmente podía quedar como un verdadero novato, algo que sin duda no le gustaría experimentar en lo que sería su primera vez.

Pero el panorama para Kenny resultaba totalmente distinto. La chica con ese comentario solo había menoscabado en aquella inquietante sensación que desde hoy ese chico junto a él le venía provocando. No es una persona que se tome en serio cada cosa, pero es consciente de que disfrutó bromear con él tocándole el trasero y también algo lo inquietó de su muestra de seducción en aquel callejón, por lo que ahora le salieran con tamaña oferta, sin duda, lo hizo reflexionar sobre posibilidades que era por decir lo menos, sumamente extrañas siquiera considerarlas, más aún viniendo de una persona como él.

—Ey que les pasó que se quedaron tan callados...— habló nuevamente la pelinegra pasando su mirada de uno al otro — no necesitan pensarlo tanto, si no les parece la idea, solo pueden decirlo y ya.

Esas palabras bruscas, alejaron cualquier incertidumbre en la que Kenny pudiera haberse sumergido. No, definitivamente solo estaba pensando demás las cosas. Mira que andar de curioso con un chico, eso sí sonaba a la broma más absurda que podían llegar a hacerle. Quizás simplemente le habían cortado de tal manera el rollo, que simplemente su cabeza se puso a divagar pensando estupideces, por tanto, solamente debía olvidarlo y no darle importancia.

De igual manera, queriéndolo o no, toda esa interrupción había ocasionado que el lívido que antes tenía a flor de piel, se esfumara de manera súbita y de la misma forma en que apareció, se le fue todo interés por estar con aquella chica. Quizás todo eso era tan solo una señal para dejar todo hasta ahí — pues siempre prefería ver las cosas positivamente — aunque internamente sabía que aun recriminaba el haber sido interrumpido por Butters.

—    Lo siento linda, mejor lo dejamos hasta aquí — habló Kenny tratando de esbozar sonrisa, descolocando a ambos presentes en el acto, en especial a la chica — creo que la emoción ya se cortó por aquí y definitivamente no soy bueno compartiendo — concluyó, mientras comenzaba a abotonarse nuevamente la camisa.

—    ¿Disculpa? — habló la chica con clara muestra de disgusto — ¿me estas rechazando?

—    No cariño, solo creo que no tenemos los mismos intereses — contestó de prisa Kenny, comenzando a dirigirse hacia la puerta de salida, ante la impactada mirada del rubio a su lado ­— vamos Leo — lo invitó, a lo que el chico sobresaltado, intentó seguirle el paso.

—    ¿Ah sí? Creo que empiezo a entender a qué te refieres — habló ella con ironía, también acomodando su vestido en el paso — tu problema es compartir a tu chico conmigo, no el compartirme a mí.

Ese comentario hizo que un escalofrío recorriera toda la espina dorsal de ambos chicos, en especial la de Kenny, quien, ofendido, reaccionó espontáneamente ante ese comentario de mal gusto.

Camino a la seducciónHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora