XXII

701 97 2
                                        

Anteriormente

Jimin se estaba quedando dormido abrazándome, así que lo separé suavemente.

–Llama a los demás, tengo que salir de aquí ¿Recuerdas?–, pellizco su mejilla mientras sonrío.

Jimin abre los ojos por la molestia y se queja.

–Ya entendí, ya entendí, suéltame–

Suelto su mejilla y él soba esta.

–En serio, llama a los demás–, me muevo para levantarme de la cama.

Voy a mi armario y busco un solo cambio que me servirá, el vestido de plebeya que utilicé cuándo salí con Byungchan.

–Esto servirá–, saco la caja y la dejo sobre la cama, comenzando a soltar el corset.

Me doy cuenta de algo y volteo. –¿Por qué sigues aquí?–

Jimin tiene una sonrisa, está acostado sobre su lado derecho, recargando su codo en la cama y su cabeza en la palma de su mano.

–No te preocupes por mí, continúa–

–Vete ahora Jimin–, digo en un tono neutro.

–Sí ya entendí–, se levanta y se acerca a mí. Deja un beso rápido en mi mejilla y sale mientras tararea alguna melodía.

Suelto un suspiro y comienzo a cambiarme.

.......

Jimin hizo lo que le pedí, buscó a todos para llevarlos al salón. Cuando entré, recibí notorias miradas por el vestido, pero pase de largo.

Venía acompañada de mis sirvientes, a quienes llamé previamente para organizarnos.

Extendí un papel sobre la mesa y Yeosang comenzó a trazar algunas líneas.

–Estas son rutas de escape, algunas que estuve haciendo todo este tiempo–, Yeosang explica, llamando la atención de todos.

Jimin se acerca a mi lado y me abraza por la espalda, sin intención de soltarme.

De nuevo está siendo pegajoso.

–¿Rutas de escape?–, Hoseok pregunta con una expresión muy atenta, mirándome.

Asiento en su dirección, –Saldremos...

–¡Nos vamos juntos!, ¡Todos!–, Jimin suelta con emoción mientras me abraza.

Me sobresalto por la energía repentina y lo regaño por gritar en mi oído.

–¿Todos?–, Taehyung susurra mientras espera impaciente una respuesta.

–Nos iremos, pero lo haremos a mi manera–, les digo a todos.

Se miran entre ellos, unos sonriendo y otros tratando de ocultar sus emociones.

–¿Y cómo es a su manera alteza?–, Seokjin pregunta.

Suspiro, preparándome para contar lo que estuve pensando.

–Primeramente. Necesitamos a Byungchan–

Todos se quejan al unisonido.

–¿Por qué él?–, Jungkook me mira con evidente molestia.

–Porque no pienso huir por mi vida, no quiero esconderme. Solo confíen en mí, sé lo que hago–

–¿Así como cuando le pedimos que confiara en nosotros?–, Yoongi reclama.

Hoseok, quién estaba a su lado, le da un golpe en la nuca y lo regaña con la mirada.

–¿Qué debemos hacer princesa?–, Hoseok pregunta.

𝐋𝐎𝐍𝐄𝐋𝐈𝐍𝐍𝐄𝐒Donde viven las historias. Descúbrelo ahora