♥⋆˖⁺‧₊☽Después de la calma...☾₊‧⁺˖⋆♥
Luego de un rato, Garu y Tobe salieron de la ducha, Garu no ayudó a Tobe ni viceversa, había un silencio incómodo y casi sepulcral desde que terminaron de tener relaciones y luego cuando empezaron a ducharse, no se atrevieron a mirarse ni a hablarse, apenas asimilaban lo ocurrido.
«¿Qué hicimos?» pensó Garu mientras se vestía.
Las piernas le temblaban ligeramente, en general su cuerpo –en especial la cadera y un poco más abajo– le dolía, por fortuna no era nada que no pudiera soportar, era más grave el conflicto interno entre el shock de lo sucedido, la sensación de haberse equivocado y... ese sentimiento... ese maldito sentimiento que le daba ganas de sonreír.
¡Acababa de hacer él amor con Tobe!
Tobe por su parte, también tenía un conflicto interno, mayormente estaba contento, primeramente por como su venganza estaba yendo por buen camino, y por otra parte... le había gustado mucho lo qué pasó, más de lo que quería admitir, quería sonreír más como idiota que cómo alguien que se salió con la suya, no sabía la razón, pero ese segundo sentimiento le molestaba.
¡No debió disfrutarlo tanto!
—Maldición... —susurró cubriéndose el rostro estando ya vestido, tan sumergido estaba en sus pensamientos que ni sabía si aún tenía una cara ida y distante, si ya estaba sonriendo maliciosamente o de plano ya como idiota.
Garu alzó la mirada y se detuvo de atar su cabello, como Tobe estaba de espaldas, no sabía que reacción estaba teniendo, pero suponía que era algo similar a como él se sentía en ese momento, tuvo la intención de ir por su libreta para hacerle preguntas obvias sobre lo sucedido, pero bastó con que abriera la puerta y Tobe le ahorro la molestia tomando su brazo para detenerlo.
—Quieres saber porqué te seduje ¿verdad? —preguntó mirándolo.
Garu sintió escalofríos con ese simple toque, ya ni sabía si volvería a sentirse tranquilo y normal al ser tocado de cualquier modo por Tobe, pero procuró no mostrar su pena y solo asintió en respuesta. Tobe lo guió a la cama, invitándolo a sentarse a su lado.
—Ven... tenemos que hablar... —dijo Tobe mientras para sus adentros él mismo se extrañó de lo que dijo y como lo dijo, no llevaban ni tres horas en esta situación y ya hablaba como si él y Garu fueran novios.
Garu entre sorprendido y dudoso, se sentó a su lado, aún manteniendo un poco la guardia por si a Tobe de repente se le pasaba la amabilidad otra vez, aunque le dolería un poco, no le caería de extraño, el sexo no siempre tenía que significar... algo especial...
—...No estaba queriendo intimidarte... Te seduje porque... creo que me gustas, Garu...
Garu abrió sus ojos de más, congelando sus pensamientos pesimistas en sorpresa y algo de incredulidad, no se esperaba que Tobe dijera algo así, ya se estaba haciendo la idea de que tal vez solo era Tobe queriendo molestarlo o curioseando sobre su sexualidad.
Sin embargo... Tobe con esas palabras le había hecho acelerar y detener los latidos de su corazón al mismo tiempo... Sentía que ahora estaban en una situación aún más íntima que en la ducha, pues ahora no exponían sus cuerpos ante el deseo carnal... ahora estaban entrando en el terreno sentimental... esa parte que siempre a complicado la vida de Garu.
—¿Qué, no dirás nada? Aunque sea una maldita seña o algo, no solo me mires así. —dijo Tobe lo más amable que podía y luchando por no mostrarse con desagrado en esta situación, para él decir tales palabras era peor que besar o tener sexo con Garu sin explicación alguna.
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𝕸𝒶𝓁𝒹𝒾𝓉𝑜 𝐇𝒾𝓁𝑜 𝕽𝑜𝑗𝑜
Fiksi PenggemarCada 14 de Febrero que hay una luna llena, está se transforma en color rojo, y a partir de esa noche, la gente de Sooga puede ver su hilo rojo del destino y a quien está unido. Pucca esta muy emocionada de ver su hilo y que esté unido a Garu: s...
