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Los asientos han cambiado. Al menos para la mayoría, pues hay algunos que siguen en sus asientos. Yo, por mi parte, ahora me siento sola en el fondo.

Ahora Nino y Alya se sientan juntos, por lo que queda un espacio libre junto a Adrien. Un asiento que va a ser ocupado por Lila. Parece que ha regresado de que viaje falso. Mencionaron que tiene tinnitus y por eso debe sentarse al frente, aunque estoy segura de que se trata de una mentira solo para ser sentada junto a Adrien. Pudieron sentarla con Chloe... No, eso habría causado mucho drama. Esas dos juntas serían un problema.

Lila miente hasta por los codos. Todavía recuerdo cuando ella dijo que conoce a papá, cuando él ni siquiera ha de haber escuchado de ella en su vida. Dudo que haya podido hospedarse en un Chevallier. Si bien es una cadena de hoteles de cinco estrellas y media, los precios son accesibles. Pero conseguir la Suite Du Roi es difícil, ¿por qué? Porque se deben tener conexiones para poder alojarse ahí. Eso quiere decir que Lila debería conocer, al menos, a una amiga de algún familiar de papá para siquiera ser candidata.

Todavía no he expuesto su mentira. Confío en que la verdad saldrá por sí sola. Después de todo, los demás saben que mi padre es el dueño de The Chevallier. Y pronto habrá uno aquí en París, por lo que papá deberá venir junto a mamá. No habrá mejor oportunidad que esa para desenmascarar sus mentiras. 

La Srta. Bustier entra al salón, por lo que me abstengo de estar en el celular para prestarle atención.

—Buen día, estudiantes. Quizá ya lo saben todos, pero Lila volvió de su viaje y nuevamente a la escuela con nosotros.

Lila entra detrás de ella.

—Hola, amigos.

Todos la saludan al unísono, excepto por mí y Marinette.

—¡Ay, un asiento hasta el frente!— finge emoción—. Recordaron mi problema auditivo. Ustedes son tan atentos. Los quiero— dice para luego mandar besos, pero yo los esquivo.

—¿Tienes un problema auditivo?— le pregunta Marinette cuando Lila ha tomado asiento.

—Sí, sufro de tinnitus, un zumbido constante en mi oído izquierdo. Lo tengo desde que el sonido del motor de un avión reventó mi tímpano mientras salvaba al gato Jagged Stone.

—¿Qué la mascota de Jagged Stone no es un cocodrilo?— Marinette se cruza de brazos.

—Ahora lo es, sí. Antes tenía un gato hasta que descubrió que es alérgico. Cambiando de tema, tú eres un muy bien estudiante, ¿verdad?— se acerca a Adrien—. ¿Me ayudas a estar al día? Pues perdí muchas clases al viajar con mis padres. ¿Me puedes ayudar?

—Claro, Lila— Adrien se nota incómodo por la cercanía repentina.

—Señorita Bustier, ¿yo por qué tengo que sentarme al fondo?— cuestiona la chica de ojos azules.

—¿Tienes algún problema auditivo o de vista, Marinette?

—Yo... ah...

—Yo veo y escucho muy bien. Puedo sentarme al fondo con Nick, y ustedes— se gira para ver a Marinette y Lila— se sientan al frente. No importa.

—¡No!— gritan las chicas a la vez.

—Estoy causando tantas molestias que quizás mejor debí quedarme lejos de aquí.

Por primera vez, estoy de acuerdo con las palabras que salen de la boca de esa mitómana.

—Si Marinette también tiene un problema, yo soy la que debería sentarme atrás— vaya, sus habilidades para hacerse la víctima superan las de Adrien— Me sacrificaré.

Hyeana || MLBDonde viven las historias. Descúbrelo ahora