Capítulo 10: ¿Victoria?

343 46 4
                                        

--¡Tú equipamiento está listo!

--¡Dale a esa pueblerina una paliza que no olvide nunca!

--Hermano, este duelo no es solo por ti. No abandonaste la idea de ser el as de Dominicus, ¿no?

Guel: No. Y pienso ganar a cualquier precio.

Por otro lado, el Caballero Rojo se preparaba para otro enfrentamiento.

Suletta: Armamento listo. - ajustando su yelmo.

Miorine: Suletta.

Suletta: Princesa, ¿Qué hace aquí?

Miorine: No es obvio. Vine a recordarte que tu futuro y el mío dependen del resultado de este duelo. No olvides el trato que hicimos.

Suletta: Claro.

Miorine: Toma. - le entrego un pañuelo como símbolo de suerte. Aquel caballero amarro el pañuelo en su muñeca para ir en marcha.

Suletta: Prometo ganar esta batalla My Lady.

...

--Padre, solo los caballeros que compiten en los duelos pueden involucrarse.

Jeturk: Lo sé. Por cierto, ¿preparaste eso?

--Si, pero... Mi hermano no necesita trucos así para ganar.

En la arena.

--Está por comenzar.

--¿Quién ganará?

--Seguro que Guel

--Cuando los Jeturk se ponen en serio, no hay quien los pare.

Elan: ¡Con el consentimiento mutuo de ambas partes, daremos comienzo al duelo! ¡Como siempre, ganará el primero que derribe a su oponente! ¡El observador será Elan Ceres de la Casa Peil! ¡Bien reciten el juramento!

-- La victoria no la decide solo la armadura. No la decide solo el Caballero. El resultado es la verdad. - dijeron el lema antes de iniciar.

Elan: ¡Fix Release!

Dio el primer paso directamente hacia Guel con toda confianza.

Suletta: ¡Ganaré el duelo y me quedare en Asticassia con Miorine!

Ataco de forma sorpresiva sin que se diera cuenta, pero él se protegió con su escudo.

Guel: Ese caballo parece ser un problema, a pesar de que este entrenado es solo una distracción.

Sintió que iba a derribarlo, pero el caballo se balanceo al ser atacado por una flecha perdida.

Guel: ¿Qué fue eso?... - se alejó y empuño su lanza para atacarla, no sin antes levantar una cantidad de polvo para distraerla.

Suletta: ¿Q-Qué ocurre? - no se percató de ello y siguió con el duelo.

Guel: ¡DETRÁS DE TI!

Suletta: ¡EH! Una jugada sucia.

El Caballero Rojo desvió su lanza mandándola volar por los aires y dio una estocada en su armadura, pero su espada flaqueo.

Suletta: ¿Qué ocurrió? Ahora que lo miro de cerca, su armadura es diferente que la anterior.

Nuevamente otra flecha se incrustó en su compañero.

Suletta: ¿Qué sucede? ¿Eh? Esto es... Sangre... ¿Acaso es una trampa? - quito con cuidado las flechas.

Corazón de león también se dio cuenta de la situación, pero se quedó callado por un momento y bajo la mirada con tristeza. - Así que ya lo tenías todo planeado. - le dolió más su orgullo, al saber que solo ganaría si hacia trampa por órdenes de su padre.

𝐄𝐥 𝐂𝐚𝐛𝐚𝐥𝐥𝐞𝐫𝐨 𝐑𝐨𝐣𝐨 𝐲 𝐋𝐚 𝐏𝐫𝐢𝐧𝐜𝐞𝐬𝐚 - 𝐒𝐮𝐥𝐞𝐌𝐢𝐨Donde viven las historias. Descúbrelo ahora