Jouno no recordaba mucho de aquel día, solo que estaba en la estación del tren, no había muchas personas, y podía escuchar a las personas a su alrededor;
— ¿Enserio no puede ver? —.
— ¿Qué estará haciendo aquí solo? ¿No es peligroso? —.
— De seguro está fingiendo... —.
Al parecer ser una persona ciega con un bastón era una molestia, alguna especie de fenómeno del cual todo el mundo podía ver y opinar, al menos no había llegado la persona religiosa que le decía cómo faltaba Dios en su vida y por eso era ciego.
“ Son molestos... ” pensó antes de esperar a que llegara su transporte, quería irse lo más rápido posible, no era una cosa para ver estando aburrido.
Mientras estás ideas pasaban por su cabeza, empezó a oír un violín, eran tonadas lentas y tranquilas, sonaban cómo una nana para dormir, pero era hermoso, alguien tenía la maestría necesaria para tocar ese instrumento,— Suena hermoso... — susurro para si mismo antes de ir en camino de la música, la verdad podía moverse sin la necesidad del bastón, pero ayudaba a que las personas no buscarán quitarlo del asiento de discapacitados solo porque ellos eran personas mayores.
Llegó rápido al lugar, era en una esquina de la estación del metro, la música era aún dulce y tranquila, como si se pudieran acariciar las cuerdas del instrumento, ” Es demasiado talento para ser un artista callejero ” pensó antes de escuchar como la música terminaba, pero fue tan abrupto que hasta por un segundo se preguntó si la persona que tocaba se había desmayado o algo así.
— ¿Necesita algo? — preguntó una voz que Jouno identifico como el violinista de antes,— ¿Por qué te detuviste? — preguntó sin estar seguro porque lo estaba haciendo,— No puedo recordar el resto de la canción... — fue su respuesta dejando aún más confundido a Jouno,— Entonces inventa algo... — se sintió un poco tonto al decir eso, era obvio que a la persona de seguro se le había ocurrido antes eso, pero el significado de esa canción debía ser más profundo, solo para estar haciendo el resto como si nada...
— No lo había pensado— la forma en como sonó tan honesto el violinista casi hizo a Jouno irse hacia atrás, “ ¿Qué es idiota...? ” se preguntó sin estar seguro que realmente este tipo si era la persona que hace un momento le pareció un genio en su instrumento,— Pero no tengo idea sobre componer — agrego con cierto desaliento, aunque lo que siguió de ello parecía un mal chiste, ya que tomo la mano de Jouno,— ¿Me ayudarías a componer el resto de la canción? —.
— ¿¡Qué demonios!? ¡Ni siquiera se quién eres! — fue su respuesta antes de soltarse del sujeto extraño que tenía enfrente,— Perdón, mi nombre es Tecchou — se presentó igual que un niño pequeño cuyos padres le dijeron que saludara a su maestro del kinder,— ¿Me ayudas a componer? — volvió a preguntar cómo si no lo hubieran mandado al diablo hace unos 5 segundos,— Soy ciego... — dijo con tranquilidad esperando como ese tipo actuará como todos los demás, lo viera como un inútil y dejara de molestarlo.
— ¿Pero sabes componer? — preguntó otra vez el muchacho que se presentó como Tecchou,— ¡Por supuesto que sí! ¡¡No te aceptan en un conservatorio sin saber al menos eso!! — grito molesto, por desgracia eso le daba más razón al sujeto para insistir, cosa que hizo.
— ¡Ayúdame a componer! —.
— ¡Por supuesto que no! —.
— ¡Por favor! —.
— ¡Pudrete!—.
— ¿Si lo hago me ayudarás? —.
— ¡Mejor deja de seguirme! — no supo en qué momento ya estaba cerca de su casa y aún tenía al sujeto del violín pegado a él,— ¿Dime una razón por la cual tendría que ayudarte? — preguntó Jouno esperando ya poder alejarse del tipo,— Sería divertido... — fue todo lo que dijo Tecchou cómo si eso fuera suficiente, pero no lo era para Jouno, las cosas no se hacen divertidas, se hacen con disciplina, constancia y trabajo duro, cosa que le dijo al sujeto quien se quedó en silencio un rato.
— Un tipo con talento natural no sabe lo mucho que personas como yo trabajamos — agrego molesto, al nacer sin su vista, muchas personas no creían que podría hacerlo, “ Un ciego no hace música” era lo que todo el mundo le decía, todo el mundo creía que era un patético desecho, pero no lo era, tenía la fuerza para seguir sus sueños, la música era uno de ellos.
— Nadie tiene talento natural... Solo es trabajo — dijo Tecchou antes de tomar las manos de Jouno, se podía sentir heridas en sus manos, eran por pasar horas practicado hasta llegar a la perfección,— Necesito ayuda... No sé escribir canciones... Por favor, prometo no molestar... — rogó Tecchou a lo que Jouno soltó un suspiro agotado,— Este sábado a las 9, en la cafetería del espiral, trae tu violín, si llegas un segundo tarde me iré y no quiero que me molestes nunca más — ordenó,— ¡Llegaré a tiempo! — dijo Tecchou cómo si fuera un soldado con una misión.
***
De eso ya había pasado un año y medio, la canción por la cual se unieron ya había terminado hace mucho, está era su canción número 28 juntos.
Jouno de encargaba de la composición, Tecchou de la interpretación, hacían un excelente trabajo juntos aún cuando a veces no se llevaban bien, sobretodo Jouno, a veces le molestaba mucho Tecchou, tenía unas costumbres tan raras y hasta asquerosas que lo sacaban de quicio, aunque al final olvidaba todo cuando lo escuchaba tocar su violín... Es más el mundo desaparecía cuando escuchaba a Tecchou tocar su instrumento, su mente se perdía en medio de la nada y recuerdos de una época que parecía no existir.
Me enferme... Siento que me pasó un tren encima.
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bungotober 2023
FanfictionTodas mis participaciones en el Bungotober de este año. imágenes no son mías, créditos a sus respectivos autores. Los personajes aparecidos en estas historias no son de mi creación, solo la historia.
