Capítulo 42. ¿Annabeth enamorada de mi?

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Me dolía muchísimo el brazo. ¿Por qué? No lo comprendo, solo fue un sueño. De repente se escuchó como una piedra rompía la ventana y momentos después Annabeth entró por ahí.

Sonrió y se acercó lentamente a mi, demasiado.

A: Hola -susurró casi en mis labios- ¿qué tal nena?

Entonces me noté nerviosa, ¿qué demonios me está pasando?

-¿Qué haces aquí? -dije fría.

A: He venido a verte preciosa.

-¿Por qué me sangran los arañazos?

A: Porque estoy cerca.

-Duelen mucho.

A: ¿Qué tal está Ezra?

-Está malo, ha enfermado esta mañana, ¿qué le has hecho?

Empezó a darme besitos en el brazo y vi como se empezaron a curar los arañazos.

-¿Qué le has hecho a mi futuro marido?, ¿cómo sabías que había algo fuera de lo normal?

A: Soy espíritu, lo sé.

-Qué le has hecho.

A: Nada.

Me alejé de ella y la miré.

A: No te alejes preciosa -puso sus manos en mi cintura.

-Suéltame.

A: Si me das algo a cambio.

-¿El qué?

A: Un beso con ganas.

Negué y la intente separar de mi lado sin resultado alguno.

-No, tengo novio y le amo.

A: Pues seguiré contigo -me pegó a ella y empezó a meter sus manos por dentro de mi camiseta.

-Para -saqué sus manos molesta.

A: No voy a parar hasta que me beses
-volvió a meter las manos dentro de mi camiseta y me pegó a la pared.

-Se lo diré a Ezra.

A: Él no puede hacerme nada, nadie puede hacerlo -sus manos llegaron hasta mi sujetador y siguió las tiras hasta llegar a la parte delantera a lo que me acarició los pechos.

-Para ya Annabeth.

Me miró pidiéndome que la dejara y negué con la cabeza.

-No estoy cómoda Annabeth.

A: Por favor -susurró dulce.

-No pienso engañarle.

A: No le engañas. Además que no tiene porque enterarse.

-Annabeth no, voy a casarme. Yo le amo a él y además no me gustan las chicas.

A: Te conozco y sé que nunca has probado con una chica. Déjame enseñarte. Atrévete a probar y luego dejo que digas si te gusta o no.

-Amo a mi novio.

Empezó a besarme el cuello intentando excitarme y lentamente fue subiendo los besos hasta mis labios. Cuando llegó acabó basándome delicadamente. Al notar sus labios contra los míos la seguí el beso sin darme cuenta y acabé separándome lentamente.

-N...no puedo.

A: Vamos, por favor -me miró desesperada.

-Le haré daño y no quiero. Él lo es todo para mi.

Soledad Inesperada [#WGA2017] [#FBAwards2017] [#VanirAwards] [#CloudAwards]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora