Capítulo 43. Ezra... ¿algo más que mi novio?

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A: Quiero hijos de Ezra y disfrutar contigo Emily, eso quiero.

-Nunca los tendrás y nunca seré tuya, que te quede claro. Pides cosas imposibles.

A: Pues entonces me quedaré aquí, si no me dáis lo que quiero no me quedará otra.

Suspiré y miré a Ezra. Él me abrazó y me acarició el pelo intentando que no me alterara.

E: Saldremos de esto, te lo prometo amor, todo irá bien.

-Eso espero -susurré.

[Annabeth's Pov]

No tendría que haber hecho el trato con su padre, ahora estoy enamorada de Emily y quiero un hijo de Ezra; todo es una mierda. Estoy realmente destrozada y pasándolo mal. Sesenta años, sesenta, ni uno más ni uno menos y todo el tiempo sola. Me estoy desesperando, necesito tener un bebé para no sentirme tan sola; tantas cosas obligada a hacerlas y arrepentirme a más no poder. Con lo que amaba a Ezra y tuve que soltarle, amaba a Caleb y ahora lo cuida ella... todo mal, no quiero ser así. No puedo seguir siendo así.

[Emily's Pov]

-M...Marc -susurré- ¿Por qué ayer me preguntaste por mi padre?

M: Luego hablamos pequeña.

Asentí en silencio.
-Vale grandullón.

Vi como Ezra se iba quedando dormido de pie y reí. Le tumbé en la cama y le arropé. Le besé la frente y dejé que se quedara dormido. De repente su color de piel empezó a cambiar y se hizo sombra haciéndose Marc presente.

-Hola feo.

Marc se levantó y se acercó a Annabeth.

M: ¿Qué tal fea? Espero que bien, es hora de dormir -la dió un golpecito en la frente haciendo que esta se quedara dormida.

-Hombre gracias por pasar de mi y por cierto... ¿Cómo lo has hecho?

M: Soy sombra, todas las sombras lo podemos hacer -me abrazó dulcemente- mira si eres fea y enana que no lo sabes -dijo bromeando.

Sonreí y le abracé fuertemente.
-Y tú guapo y grande.

M: Guapísimo vamos, no tengo ni si quiera cara.

-Seguro que lo serías.
Me puse de puntillas e intenté besarle la mejilla pero no llegué y fruncí el ceño.

M: No vas a llegar enana, ¿cuánto mides?

-Un metro cincuenta y nueve -dije riendo.

M: Te faltan 41 cm.

Empecé a dar saltitos pero nada, no conseguí llegar a su "cara".

-Algún día llegaré.

Entonces me cogió por la cintura y me elevó a lo que sonreí.

-Bueno y si no llego ya estas tú para hacerme volar -dije riendo y le besé la mejilla dulcemente.

Él empezó a reír y me abrazó.

M: Qué bebé eres.

-¿Por qué preguntaste por mi padre ayer?

M: No te enfades.

-No me enfado, dímelo.

M: Prometelo.

-Te lo prometo, pero por favor dilo ya, no me enfadaré; solo quiero saber el porqué.

M: Tu padre está muerto, y también es el padre de Ezra.

-Q...qué dices, estas loco Marc, ¿cómo va a ser su padre?

M: ¿No te has fijado en que os parecéis?

-¿So...somos hermanos? ¿Pero cómo vamos a ser hermanos? E...es imposible.

Asintió y me miró.
M: Él no es hijo de su madre, es de la tuya. Su madre era estéril.

-Espera, espera, osea que... ¿Tenemos el mismo padre y la misma madre? ¿Somos hermanos hermanos? ¿No sólo de padre? ¿Hermanos 100%?

M: Hermanos hermanos; por lo tanto yo igual, soy tu hermano.

-¿Y él sabe que somos hermanos?

M: No, Ezra no sabe nada. El único que lo sabe soy yo y ahora tú bueno y papá.

-Tiene que saberlo.

M: No lo aceptará.

-¿Mi bebé será normal?

M: He estado investigando y él hizo que Annabeth os separara. Además, mató a Ezra porque descubrió que estuvo con tu madre y a ella la obligó a abortar.

-Dónde está ese asqueroso.

M: Tranquila.

-No le he visto en mi vida, quiero saber como es. Como es el hijo de puta que nos ha hecho tanto daño.

M: Él no quiere.

-¿No quiere conocerme?

M: No ahora, las embarazadas son peligrosas.

-¿Peligrosas por qué? Si yo soy muy buena, mi característica clave es la tranquilidad y la bondad.

M: Se te pueden cruzar los cables y hacerle sufrir.

-¿Con todo el daño qué le ha hecho a Ezra? No lo descarto.

Rió y me abrazó.
M: Eres muy achuchable.

Sonreí y le devolví el abrazo.
-Cómo tú.

M: Descansa anda, lo necesitas.

-Buenas noches hermanito -me acurruqué en él y cerré los ojos.
Me tumbó en la cama y se acostó a mi lado. Le abracé dulcemente y pasé una pierna por encima de su cuerpo. Él rió y me acarició la barriga a lo que yo sonreí.

-A dormir.

M: Estás suave.

¿Y cómo querías que estuviese? ¿Áspera? ¿Como un erizo?

Él rió ronco y nos arropó.
M: descansa.

-Hasta que no le des las buenas noches al bebé nada.

M: Buenas noches bebé -dijo besándome la barriga.

Me acurrucó en su pecho y me quedé dormida. Él sonrió y me dió un pico. Hizo que el cuerpo de Ezra fuese espíritu y se quedó dormido junto a mi.

Soledad Inesperada [#WGA2017] [#FBAwards2017] [#VanirAwards] [#CloudAwards]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora