SIETE

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—Vamos a ser pareja desde este momento —Minho  lucía seguro, serio, su mano en la cintura de Taemin y una mirada determinada hacia Kibum.
—Yo nunca dije eso —Taemin tenía el rostro completamente rojo, en sus dedos podía verse el intento de alejarse del lobo— Ni siquiera me preguntó.
—Entiendo —Jonghyun  era el que lucía más entusiasmado, Minho  merecía a alguien y Taemin era el indicado, debía ser alguien cuya fuerza no se dejé derrotar por la ira que a veces brotaba en Minho  y Taemin era incluso capaz de evitarla— No veo una mordida.
—¿Estás de coña? —Taemin no quería aquello. Le avergonzaba decir que su hermano estaba marcado. Taemin no iba a ser pertenencia de ningún pulgoso. Ni siquiera había aceptado estar junto a Minho .
—Minho  —Kibum estaba serio. Su mirada fija en el lobo negro mientras sus manos se hacían puños.
Nadie lo esperó, ni siquiera Taemin.
Kibum solo se avalanzó contra Minho  y le dió un golpe en la mandíbula, uno tan fuerte que Jonghyun  también siseó de dolor. Incluso Taemin se quedó estático, completamente quieto perdiéndose un segundo en aquella actitud que su hermano siempre se guardaba para si o para algún idiota que ose lastimarle.
Jonghyun  tomó a su pareja de la cintura y en un abrir y cerrar de ojos se lo llevó, dejando solo a la actual pareja.
Minho  no supo cómo reaccionar, su admiración y casi amor platónico había lastimado su mandíbula con un golpe que aquellas pequeñas manos no parecían ser capaces de dar.

***********

Los siguientes días fueron monótonos. Casi repetitivos.
En la mañana cuando el sol saliera y descubriera el cuerpo desnudo de ambos entonces Minho  lo abrazaría y le pediría que sea su pareja. Entonces Taemin se regodearía en su belleza y voltearía a otro lado, y con un suave y bajó susurro contestaría: No.
En la tarde Minho  sería atacado por las miradas llenas de odio por parte de Kibum y una mirada de disculpa de Jonghyun .
Y en la noche Solar iría a verle en la habitación, pidiendo hablar con él y si el día era especial entonces ella se animaría a decirle que quería dormir con él. Pero Minho  siempre la rechazaba, porque la loba en algún punto le causaba cierta incomodidad y en su mente solo tenía el rostro de Taemin.
Ya lo que pasaba en la madrugada no era algo que deba explicarse.
Aquella mañana fue peculiar. Algo diferente. Taemin no amaneció a su lado, el rostro que veía cada mañana no era el que tenía frente a él. No. Esta vez estaba ella. De alguna manera Solar había ganado la confianza suficiente en la manada como para moverse con libertad y de esa misma forma haber entrado a su habitación y posteriormente a su cama.
Solar era alguien hermosa, Minho  no lo negaba, alguna vez cayó en los encantos que ella tenía. Pero desde que se había propuesto cortejar a Taemin, la chica ya no estaba en su vista.
—¿Qué haces aquí? ¿Dónde está Taemin? —Minho  se levantó de golpe, ella parecía estar planeando la tercera guerra mundial, no le agradaba del todo.
—Aquí estoy —la voz de Taemin hizo que Minho  se congelara, el guepardo lo miraba desde el marco de la puerta, sus brazos cruzados y su mirada tan altiva como siempre— Quería dejar a la pareja a solas.
—Gracias —Solar se levantó, su desnudez reluciendo aquella mañana, su confianza impresa en su mirada— que amable de tu parte.
—Sí, era lo menos que podía hacer —Taemin caminó hasta la cama y sonrió, aquella sonrisa que tenía cada vez que ganaba algo— yo lo tengo todas las noches y sería injusto de mi parte no haberte dado los quince minutos que te di.
Minho  suspiró, algo aliviado de saber que no había dormido con la loba. Pero su lobo rugía ante el escenario que se presentaban en ese instante.
—Solar, por favor sal, necesito hablar con Taemin seriamente.
La voz de Minho  salió dura, como hace mucho no lo hacía. Estaba dejando que el guepardo tome el control de su vida y aquello pronto dejó de serle divertido, no cuando el guepardo lo único que hacía era rechazarlo. Era el momento exacto para dejarle en claro a Taemin que, por muy enganchado que esté a él, él era el dominante en esa relación. Podía estar enamorado de Taemin pero no era un idiota al que le gustaba ser utilizado como juguete para afilar las garras.
Cuando Solar salió entonces el ambiente se tornó tenso, casi negro por el aroma a peligro que rondaba.
Taemin supo que debía huir, quizá había dejado que su orgullo lastime u ofenda al lobo, y no quería lidiar con ello. Por eso retrocedió un poco, intentando alcanzar la puerta y así llegar a su libertad pero en menos de un segundo ya tenía al lobo sobre él. Y podía sentir los colmillos de Minho  sobre su piel, sobre su cuello, aquella área que era la destinada para atar vidas.
Taemin tembló ante ello. El miedo a ser marcado le heló la sangre, la impresión fue tal que no pudo moverse. No quería ser como su hermano, ser marcado era un acto de tal bajeza que si lo hacía él escaparía tan pronto como pueda, buscando una solución. Taemin no tenía miedo de dejar morir a su guepardo por romper cualquier lazo. Él tenía agallas y orgullo.
Pero Minho  se alejó. Su risa fue la declaración de victoria, de una venganza bien ganada. Le había demostrado a Taemin que él podía marcarlo en cualquier momento y que simplemente no lo hacía porque tenía respeto hacia él. Le demostró su autoridad una vez más y Taemin tan solo cayó con sus rodillas temblorosas y el corazón latiendo en su garganta.
Taemin tuvo que tocar la zona en su cuello para asegurarse de que no había marca, que no había dolor y que no estaba atado a un lobo negro. Y cuando sintió el liso común de su piel entonces la más pura alegría y cSolar lo cubrió, volviéndolo a su estado normal en el que no dejaría que Minho  se salga con la suya, lo haría, solo debía dejar que su corazón pare de  intentar salir de su pecho.
—No soy Jonghyun  —Minho  caminó hasta la cama y se puso una camisa blanca, había sido divertido pero igual tenía problemas que solucionar en la manada— No tengo la cabeza hueca como para morderte sin consentimiento y al final armar un drama para quedarnos juntos.
—Hijo de...
—Terminas de decir eso y voy a morderte.
Taemin salió de la habitación, sentía el rostro caliente, aquella posibilidad de ser pareja del lobo le agradaba, muy en el fondo le gustaba la idea de ser cuidado y atesorado del mismo modo que Kibum era de Jonghyun .
Al otro lado de la puerta estaba Solar. Su rostro estaba completamente rojo y Taemin sabía que era por la rabia. Por el enojo de no conseguir lo que quiere y a causa de lo que escuchó. Taemin entonces sonrió, con orgullo.
—Creo que quedó claro tu lugar en cuanto a Minho  ¿Verdad? —se regodeó en la tristeza de ella.
—¿Crees que es así de simple? —Solar por el contrario estaba más tranquila de lo que aparentaba— tengo a tu hermano en mis manos y también tendré a Minho  así que no has ganado todavía.
—¿Mi hermano? —no, Taemin negó, no debía involucrarse en los problemas de Kibum, no quería hacerlo— no importa.
—Pronto Minho  se cansará de rogarte y en ese momento estaré yo para consolarlo. Los felinos no fueron hechos para tener marcas, los lobos sí.
Taemin estaba a punto de levantar una mano para golpeara, le importaba lo más mínimo si era mujer. Pero una mano detuvo su acción y al levantar la vista no se sorprendió de ver al lobo pardo. Sabía que Jinki estaba de lado de la loba, no conocía las razones, solo que trabajaban juntos para que Minho  no esté a su lado. No entendía lo demás.
Jinki impuso un aroma tosco y duro que evitó que la respiración de Taemin fluyera con naturalidad. El guepardo entonces comprendió que aquellos dos eran peligrosos.
—¿Nueva alianza? —Kibum entonces llegó al lugar, su mirada estaba apagada, aquella picardía que se notaba en un pasado ahora estaba extinta— Jinki y Solar.
—Kibum —Taemin entendió menos— ¿Me explicas?
—Es mejor que no te metas en este asunto, Kibum —la voz de Jinki sorprendió a todos. Aquella persona amable había desaparecido y en su lugar había un hombre duro y frío, quizá la manada estaba cambiando a todos.
—Si mi hermano está metido en esto entonces yo también —Kibum no lo hacía por Taemin. De hecho le seguía odiando, lo hacía porque aquello afectaría directamente a la manada y eso no era conveniente— ¿No puedo preocuparme por la alianza de una loba prisionera y la supuesta mano derecha de mi pareja? ¿Acaso está mal?
—¡No te metas en esto, Kibum! —Jinki tomó a Kibum del cuello, su paciencia y amabilidad habían terminado, entonces Taemin estaba más curioso, ¿Qué era aquello que hizo que Jinki perdiera su norte?
—¿Vas a matarme? ¿Tienes el valor de matar a la pareja de tu mejor amigo? —Kibum sonrió cuando sintió el agarre menos fuerte— Sí, deberías conservar la fidelidad hacia tu alfa.
—¿Podrían explicarme qué coño pasa? —Taemin perdió la paciencia, aquello no pintaba nada bien, y si había peligro, él se alejaría.
—Pasa que Solar y Jinki son la misma mierda. —Kibum empezó a hablar, porque había llegado al final de todas las mentiras que los lobos dijeron— el día en el que Solar entró en celo fue Jinki quien se acostó con ella. Pero ambos estaban tan asustados de salir de sus propios planes que decidieron alejarse, entonces Jinki inventó la idiotez de que las pastillas inhibidoras no existían o que no eran legales. Sus amigos, al tener confianza en él entonces creyeron cada estupidez que dijo y al final por el bien de ambos se alejaron. Jinki le confió a Minho  el cuidado de Solar. Y Solar no puso resistencia porque era algo que ella quería.
—Venga —Taemin estalló en carcajadas— Jinki y Solar, los dos lobitos enamorados de Minho  han compartido una noche caliente.
—Eso no es todo —sí, Kibum tenía más que decir. Tenía fe en que Taemin le ayudaría a eliminar a ambos de su manada, no lo quería junto a Jonghyun — Jinki también fue utilizado y de la manera más mediocre, Solar planeó cada cosa, trazó una serie de hechos que Jinki le ayudó a realizar. Y la noche en la que Solar aumentó su celo y Minho  fue a con ella entonces ¿Qué crees que ocurrió?
Taemin entonces volvió a congelarse, porque él lo sabía, sabía que ambos habían pasado una noche en aquella cabaña alejada, sabía lo que aquella noche ocurrió en aquella cama, y no lo negaba. Pero aceptarlo, escucharlo directamente le dió un golpe a su orgullo.
Taemin retrocedió un poco queriendo volver a entrar a su habitación, porque si bien hasta el momento no había aceptado a Minho , fue por el hecho de pensar que el lobo no lo dejaría. Pero Solar tenía razón, en algún momento Minho  se cansaría y lo dejaría, y aquello, aquel simple pensamiento hizo que sintiera una presión en su pecho, una preocupación alarmante.
Se negaba a dejar al lobo. No quería perder a Minho . Quizá fuese egoísta pero no planeaba dejarlo.
Por eso Taemin volteó y quiso entrar a la habitación una vez más. Aceptar aquella pregunta que Minho  siempre le hacía y así terminar con aquello que le perturbaba.
Pero en ese momento la puerta se abrió, Minho  salió con su rostro serio, con un poco de cansancio en los ojos.
Taemin se pegó a él como un chicle a la suela de un zapato. Iba a decir que estaría con él, que aceptaría ser su pareja. Que podrían pasar un buen rato juntos sin marca ni nada parecido pero la voz de Solar se le adelantó.
En ese instante Jinki quedó en piedra, porque con lo que Kibum dijo abrió un poco los ojos. Porque quizá él también fue una marioneta de Solar.
Kibum se quedó quieto, asombrado, estaba tan cerca de arreglar todo, de finalmente volver a ser la manada unida que eran antes de la llegada de Solar. Pero ella se adelantó. ¿Acaso la había subestimado? Porque ella había planeado todo tan bien. Y conocía a Minho , él no era tan irresponsable como para abandonarla. No después de lo que ella le dijo.
No después de que Solar le haya dicho que estaba embarazada

ATTENTION {{adaptación 2min}}Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora