He's Mine <3

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- Mamá puedes servirme mas té?.- Pregunto nerviosa, ignoraba que casarse acababa con el sistema nervioso de las personas, Alessa no estaba asi el dia de su boda, estamos en la habitación de la casa de mi madre preparandonos para mi gran noche, Dios... hoy no he hablado con el, necesito llamarlo, necesito saber si esta tan nervioso como yo...

Aunque será mas emocionante si durante todo el dia evitamos contacto alguno...

Escogí como damas de honor a Alessa, Jessie, mis hermanas menores que vinieron con mi padre a la boda, y a Melissa.

Todas estan ya vestidas, los colores que elegí les han favorecido, en especial a Alessa, al ser tan pálida el color aubergine le queda perfecto... miro mi vestido que esta colgado de la puerta del armario de mamá, elegí un estilo Vintage, al igual que el tema de la boda, es ajustado hasta mis rodillas y luego suelto, con una cola bastante larga, mangas largas y ajustadas de encaje transparente, la parte de atrás es en encaje tambien hasta mi espalda baja, no lleva collar, mi madre me presto unos aretes, son unas perlas con cristales al rededor, mi maquillaje y peinado ya estan listos, elaborados por la misma estilista que se encargo de nosotras en la boda de Alessa, me hizo un semi recogido con rizos al descuido y dejo un mechón delante.

Mi madre me trae el te, y lo bebo en menos de un minuto mientras sostengo la taza con mis dedos temblando como gelatina.

Las demás chicas se van y me dejan con Alessa, Jessie y mi madre.

- Mamá, donde estan los niños?.- Solo los vi esta mañana en el desayuno y los nervios y el ajetreo no me han dejado ocuparme de ellos.

- No te preocupes están bien, están abajo jugando, deberías de comenzar a ponerte el vestido, necesitas ayuda?.

- Si, por favor.- Quito el vestido de la percha y comienzo a colocarmelo, mi madre me ayuda con la carrera de pequeños botoncitos que tiene detrás, mientras Alessa y Jessie me ayuda con la cola, hace que mi cuerpo se vea irreal.

- Wow amiga, te queda mejor que el dia que te lo mediste en la tienda, te pareces a Beyoncé.

- No me digas eso rojita que después me lo creo.

Despues de media hora estoy completamente lista, y solo espero a que mi padre venga a recogerme. Lo llamo y me dice que viene en camino, espero unos minutos y por fin llega.

Con ayuda de las chicas bajo las escaleras y me subo al auto y subo la cola del vestido, con mi ramo de flores blancas, lila y aubergine, atadas con un lazo plateado.

Deje mi celular en casa, pero no creo que lo necesite. Papá me saca de mis pensamientos con sus halagos.

- Estas preciosa hija, has cambiado tanto, ahora eres toda una mujer, ya no eres esa pequeña niña que jugaba horas y horas con su casa de muñecas.- Sonrío ante el recuerdo.

- Gracias Papá, te ves mejor tu tambien... me alegra que te hayas mejorado.

- Anoche cené con tu, con tu... no se tu futuro esposo.

- Ah si?, el no me dijo nada.

- Es un gran tipo... cuando nos vimos, el pensaba que lo iba a golpear.

- Me alegra que no lo hayas hecho, si no imagínate, tener un ojo morado para la boda...

- Hubiese combinado con la decoración que elegiste.- Ambos reimos a carcajadas.

Llegamos al Hotel Malibu Inn, mi padre me dice que espere en el auto, para ver si ya esta todo listo para que yo entre. A los pocos minutos me dice que me prepare para salir, las chicas me esperan en el lobby y Alessa corre hacia mi para ayudarme a bajar. Una vez abajo, siento mi estómago encogerse.

La peor de las venganzasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora