Capitulo 39

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—no puedes hacer eso, como tú rey te ordeno que permanezcas en el palacio - lo ignoro y sigo mi camino - Guardias no dejen que abandone este lugar - ellos se ponen en frente de mi - OBEDECE LAS ORDENES DE TU ALFA - me sobresalto al igual que las demás personas en la sala

—Luna debe obedecer las órdenes de sus Alfa - unos de los ancianos habla y creo que esa fue la gota que derramó en vaso

—¿Quién te crees que para dirigirte a mi? - giro sobre mis talones mirándolo - ¿Quién demonios te crees para darme órdenes? - miro a cada uno en esta sala - los he estado aguantado por meses a cada uno de ustedes, me han hecho sentir inferior, me han humillado, no me tienen respeto les he pasado cada uno de sus desplantes solo para demostrar que puedo ser una buena Reina llena de paciencia y bondad y ustedes que hacen, tratan de reemplazarme con una simple perra pulgosa - siento tanto enojo en este momento - ¿Una mujer de guerra? - miro con total odio a la pelirroja - que nos se les olvide por quién ganaron la batalla con los humanos, la que lucho con ustedes en frente dando su vida por las de personas tan patéticas como ustedes fui yo, la que murió en la guerrera para poder ayudarlos fui yo, la que enfrentó a su madre y a todos los poderes Couchan para darles una ventaja fui yo y ahora se creen con el poder suficiente para hacerme menos y reemplazarme - tomo unas de las espadas de los soldados y apunto directo en el cuello del anciano del consejo haciendo que todos en la sala den un paso atrás y Arán se acerque - que no se te olvide que estoy por encima de ti incluso por encima de tu rey, puedo matarte y no tendría consecuencia alguna, vuelve abrir tu asquerosa boca para ordenarme algo y te juro que te quedas sin lengua - Miro Arán - la amenaza va para todos aquí, ningunos de ustedes tiene el derecho para ordenarme siquiera para mírame a los ojos sin mi autorización - apunto la espada a la mujer frente a él - lárgate de aquí si no quieres que te saque yo mismo - sonrió de lado - creeme que tus lindos y enredados cabellos rojos me servirían perfectamente para trapear el palacio con el y me encargaría de deja tu cara echa un asco, tú no me llegas ni a los talones - sonrió - solo eres una pulgosa mal oliente que jamás podrá ocupar mi lugar en este reino ¿Entendido? - clavo con fuerza la espada en la mesa haciendo que el hombre a mi lado de varios pasos atrás - quiero hablar con el consejo de ancianos, es una orden directa de la hija de su diosa, los quiero en diez minutos a todo aquel que pertenece a este consejo también a los líderes, si no llegan en Diez minutos me encargaré personalmente de su castigo, les cortaré a la cabeza ¿Entendido? - el hombre sale despavorido creo que ha llamar a los demás - ¿Por qué sigues aquí? - le pregunto a la pelirroja

—y...yo soy parte del consejo - la miro de pies a cabeza

—tu edad - ordenó

—85 mi Luna - mi a Arán

—me ibas a engañar con una anciana - niego en desaprobación - que vergüenza cada vez caes más bajo

Dejo a todos en la sala principal y voy a la cocina, se que dije que me iba a ir pero tengo hambre y muchas ganas de matar a alguien

(...)

Miro a cada una de las personas en la sala, personas que a pesar de todo aún no me tienen ni un poco de respeto

—quiero saber ¿quién tuvo la brillante idea de una segunda esposa?

—Luna elegimos lo mejor para el reino, usted no está en la condición de ser reina, cualquiera podría lastimarla - sonrió

—¿Qué eres? ¿Alfa? ¿Beta? - lo miro fijamente - ¿Qué rango tienes en la manada principal? ¿Consejero? ¿Segundo al mando?

—soy un Beta mi Luna y no pertenezco a la manada principal - sonrió

—¿A qué manada perteneces?

—Luna negra ahí soy el Beta, el segundo al mando - miro a Silas

—es una de las mandas descendientes de esta, está a las afuera del país vecino, ayudaron en la última guerra de los cambia formas después de tu muerte - asiento

—un Beta de una manada descendiente de esta no me va a venir a decir si soy o no una buena Reina - miro Arán - la mayoría de ustedes piensan igual que él pero a diferencia de él no tienen las pelotas necesarias para decirme que es lo que realmente piensan acerca de mi - miro a los demás - tienen exactamente cinco minutos para que me digan las razones por las cuales quieren una nueva reina y más les vale que sean buenas por qué realmente estoy enojada con sus tratos repugnantes hacia mi, he dejado que cada uno de ustedes me humillen al traer a su asquerosas hijas a mi casa para que intenten acostarse con mi Alfa - miro el reloj - cinco minutos desde ahora - me siento y tomo una página y bolígrafo

—es una hechicera sin poderes eso la convierte en humana, una especie con la que hemos estado en guerra - asiento

—no tiene un buen vínculo con su Alfa, lo ha dejado claro públicamente desde el principio, eso solo hace que los integrantes del reino y otros Alfas no le tengan confianza a su Alfa - escribo cada unas de sus palabras

—usted se ha puesto es peligro fácilmente en muchas ocasiones, la han lastimado con cosas que si fuera una mujer lobo fueran como un simple rasguño

—tiene contacto con humanos incluso los defiende por encima de la especie que reina - solo me echo a reír

—sin contar que nuestro rey renunció al reino por usted, una simple humana y eso no lo podemos permitir

—son unos idiotas con mente tan anticuada - dejo la hoja sobre la mesa y tiro la pluma

—Aran basta - lo miro a ellos - creo que la única razón válida para una nueva reina es no tener un vínculo fuerte con mi Alfa y eso se puede arreglar, lo que les moleste es que no soy de su especie y que cuido a los Humanos, no importa si los mato a todos simplemente está especie jamás me va aceptar como su reina, soy tan poca cosa para el trono, al principio estaban de acuerdo por qué pensaban que al ser hija de la diosa ella estaría de su lado sin saber que los dioses no se puede meter en esta clase de problemas, cuando mi madre me quitó mis poderes por qué eran peligrosos para mí como su hija ustedes simplemente deshecharon la idea de tenerme como reina, cuando vieron que no pude despertar los poderes de semi-diosa hicieron sus sucios pensamiento realidad - los miro con total enojo - recuerden que ustedes no son nada comparado conmigo, puedo destruirlos incluso  sin poderes ¿recuerdan lo que hice antes? Era una simple cazadora Luna sin poderes despetados y aún así puse boca abajo está manada, yo soy su reina y si alguien vuelve siquiera a poner en duda mi capacidad como tal créanme que aquí van a rodar cabezas

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