Narra Lia
Thiago viene a mi y toma de mi brazos empezando a examinar rápidamente mi cuerpo
—¿estas bien? - me mira al no conseguir respuestas - ¿verdad?
—tranquilo no te desharas de mi tan fácil- indicó
—deja de bromas y cuida más tu espalda por favor - sin más me deja para seguir con la lucha
Por mi parte hago lo mismo junto a mi grupo, lanzo las flechas lo más rápido que puedo tomando en cuenta que ellos al atacar lo pueden hacer muchísimo más rápido que yo
Recorremos un camino lleno de cambia formas los cuales quedan sin vida a nuestro paso, todos tenemos una meta y es encontrar tantos sobrevivientes como sea posible
Entramos a un edificio el cual solo tiene un pasillo para seguir y mientras vamos avanzando el pasillo nos lleva cada vez más abajo
—estén atentos - indica uno de los hombres de Thiago - lo más seguro es que hayan guardias aquí abajo
Preparo las flechas en el arco lista para disparar, se que estoy en desventaja ya que soy la única que no puede ni ver ni percibir cosas en la oscuridad
Al bajar se escuchan ruidos fuertes como cadenas siendo golpeadas una y otra ves contra las rejas
—viene de la última celda, estén atentos - indican
Todos avanzamos con cautela y en el momento de escuchar un ruido nuevo todos miramos a esa dirección
—los estábamos esperando - indica un hombre - no pensamos que iban a ser tan pocos - sonrie
—¿estas seguro que eres suficiente para ir en contra de nosotros? - pregunto
—¿quién dice que soy solo yo? - mira detrás de nosotros donde se escuchar una reja abrir - ¿no pensaban que tendríamos a los presos aquí? ¿Verdad?
—somos la primera manada de paso a los cazadores, no íbamos a tener a los presos nosotros - se burla otro chico
De las otras rejas van saliendo hombres que básicamente nos doblan en número
Nos formamos en un círculo dándoles la cara a todos esos hombres
—los tengan a no los tengan nosotros íbamos acabar con ustedes por traicionar a su rey - indica unos de los hombres de Thiago
—¿acabar con nosotros? ¿Acaso pueden? - me mira de arriba a bajo - solo mira quién los lidera, una mujer - me mira con desprecio
—deberías cerrar la boca - aconsejo - no vaya ser que por ella tu cabeza ruede
—un ejército liderado por una mujer es una porquería, la mujeres son débiles y las humanas más, sus sentimientos las dominan
—claro, nuestros sentimientos nos dominan y por esa razón te mataré yo misma - sonrio de lado
—solo son amenazas, jamás me tocaras - apunto mi flecha directo a su corazón
—ni que fuera hombre - disparo haciendo que la pelea inicie
Tomo una de mis dagas y me voy directo al hombre quien quita la flecha de su pecho como si nada
—cometiste un gran error - se acerca con rapidez intentado darme un golpe pero los esquivo y corto su mejilla
—el amor que le tengo a mis amigos es lo que hará que acabe contigo - sonrio - mis sentimientos me dominan y eso me hace una humana fuerte y capaz de acabar contigo - pateó su pecho con fuerza haciendo que de dos pasos hacia atrás, no dejo que se reponga porque rápidamente dos tres golpes en su cara para luego acabar enterrando una daga en su cabeza
Quito la daga bañandome con su sangre y pateo su cuerpo hacia atrás
—jamás bajes la guardia ante tu enemigo por más débil que parezca
El aire se torna helado, como si la misma oscuridad quisiera apoderarse de cada rincón. Los pasos de los cambiaformas se acercan rápidamente, pero nuestro círculo permanece firme. Cada uno de nosotros lucha con todo lo que tiene, sin ceder terreno, aun sabiendo que el enemigo nos supera en número.
Las rejas al final del pasillo crujen con un sonido metálico que corta la batalla. Todos se detienen por un instante, el eco reverbera por las paredes y nos obliga a mirar hacia la celda más oscura. Algo se mueve en su interior. Algo enorme.
—¿Qué fue eso? —pregunta uno de mis compañeros, pero nadie responde.
El sonido se intensifica; un rugido profundo emerge desde las sombras. Entonces lo veo. Un par de ojos dorados brillan en la penumbra, seguidos de una figura masiva que avanza con una gracia aterradora.
Es una loba blanca. Enorme, majestuosa y peligrosa. Su pelaje brilla incluso en la oscuridad, y cada paso que da retumba como si la tierra misma la reconociera como su dueña. Sus colmillos relucen bajo la tenue luz, y un gruñido escapa de su garganta, dejando claro que no está aquí para negociar.
—¡No puede ser! —grita uno de los cambiaformas, retrocediendo.
La loba se lanza al frente con una velocidad sorprendente, derribando a dos de ellos en un abrir y cerrar de ojos. Los cuerpos caen al suelo como muñecos de trapo, y la sangre tiñe sus fauces mientras sus garras rasgan con facilidad la carne de sus enemigos.
El resto de los cambiaformas intenta reagruparse, pero su valentía parece desvanecerse ante la presencia de la criatura.
—¡Sigan luchando! —grito, aprovechando la confusión para disparar una flecha que se clava en el cuello de otro enemigo.
La loba no se detiene. Es un torbellino de furia, su mandíbula atrapa a uno de los hombres y lo lanza contra la pared con una fuerza que lo deja inmóvil al instante. Sus movimientos son precisos, letales. Parece que su única misión es acabar con todo aquel que se cruce en su camino.
Uno de los cambiaformas intenta atacarla por la espalda, pero ella se voltea con rapidez, sus colmillos perforan su pecho y lo arroja lejos. Los demás, aterrorizados, comienzan a retroceder.
—¿Qué demonios es eso? —murmura alguien entre los enemigos, pero nadie responde.
Aprovecho su distracción para tirar una flecha a su cuello y otra a su corazón, todo peleamos codo a codo hasta terminar con todos, los cuerpo de nuestros enemigos están a nuestro alrededor, acabamos con todos
La loba Blanca se posiciona en frente mío una vez el caos termina, creo que me atacará pero su mirada se suaviza
—¿quién eres? - ella solo toma mi brazo con su osico y me jala hasta la última celda donde hay una tela envuelta - ¿qué es?
Sin esperar más la loba cae provocando un gran ruido, ella se va convirtiendo hasta poder reconocerla
—Es Danae, la sobrina del Alfa - me agachó a su altura y reviso su pulso, es débil algo que no parecía hace unos minutos cuando luchaba con nosotros - princesa - uno de mis compañeros llama mi atención
Esta a unos pasos de mi y tiene la tela en sus brazos
—es el hijo del Evans, esta un poco frío creo que usted debería tomarlo - indica - el calor corporal de su cuerpo es un poco más cálido que el de nosotros, solo será hasta reunirnos con los lobos y hechiceros, ellos sabrán que hacer
Solo asiento y guardo mis armas, quito mi abrigo y envuelvo al bebé en el para luego acercarlo a mi cuerpo
—cubran a la chica y traerla tu - puede que confíe un poco más en el amigo de Thiago que en los otros vampiros
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Hechicera Lunar
Manusia SerigalaDespués de varios años Alexis regresa nuevamente a la tierra hacer su vida como una humana normal pero descubre que la tierra ha sido esclavizada por las nuevas especies ella no recuerda nada pero su carácter no a cambiado nada ¿qué hará para camb...
