Hola! Mis queridos caballeros negros aquí está un capítulo más de esta historia y es el penúltimo, mañana será subido el final y de una les digo que no habrá epílogo, para que vayan sabiendo, ahora lean, voten y comenten este capítulo.
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Tres años después
Ahora en la mansión de Lillian y Katie estaba por llevarse un evento muy importante, ¿cual? Pues su boda, pero también la de Kara y Lena, ya que después de que ambas parejas se comprometieran y tras hablarlo, Lillian y Kara propusieron casarse juntas, Lena y Katie cual gobernadas por sus mujeres aceptaron, así que ahora se estaban arreglando para dar el si frente a sus amigos y familia, pero ahora te contaré como es que llegaron aquí.
Más de dos años después de que Kara y Lena se mudaron al Departamento, su relación iba mejor que nunca, obviamente no era perfecta ya que en más de una ocasión se habían peleado, pero lograban resolver cualquier cosa u problema que se les presentará, eso hacia más fuerte su relación en todos los aspectos, ambas seguían trabajando en las empresas de sus madres, quienes ahora prácticamente las habían dejado al frente de casi todo, pero Lena creía que el momento había llegado, así que con ayuda de sus madres busco el anillo perfecto para Kara, cuando lo tuvo listo ya solo debía pensar como hacerlo.
Había aprendido que a Kara no le gustaban las cosas demasiado románticas, pero si los detalles, ahí fue cuando supo como hacerlo, quizá no sería algo espectacular o demasiado planeado, pero si perfecto para tan importante propuesta, así que esa mañana se levantó más temprano de lo normal, se arreglo y fue por el desayuno, compró todo lo que necesitaba para sorprender a su chica, siempre lo hacía con el desayuno, pero este, este era especial, cuando tuvo todo listo fue a la recámara y colocó la charola a un lado, para luego despertarla a besos y no pasó mucho cuando la rubia abrió los ojos.
KARA- después de todo este tiempo, aun me sigue gustando esta manera de despertar.
LENA- pues más te vale que te siga gustando, pues no pienso dejar de hacerlo, pero anda aquí está tu desayuno. - le dio la charola y una caja-.
KARA- otra vez me compraste Cupcakes, amor, me pondré gorda.
LENA- si como no, pienso que quizá también seas alienígena o algo así, comes demasiado y no engordas, así que no te quejes y anda abre la caja que hoy los cupcakes son especiales.
Kara frunció las cejas ya que no entendía el porque eran especiales, pues según ella no estaban de aniversario, pero cuando abrió la Caja entendió todo, ya que junto a los cupcakes había algo más, sin contar que estos tenían una frase, Kara se tapó la boca y comenzó a llorar.
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