Capitulo 1.

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La Maldición De Amar.

Sabes que algo anda mal, cuando tienes tanto perro sueño que los párpados te pesan

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Sabes que algo anda mal, cuando tienes tanto perro sueño que los párpados te pesan. Todo a tu al rededor va más rápido de lo que puedes procesar y no olvidemos ese ardor en los ojos.

Reaper Renrik, batallaba para mantenerse despierto en sus clases, como deseaba que esas ganas de dormir las pudiera sentir en la noche, cuando verdaderamente las necesitaba. Pero en vez de que el sueño llegara una vez se ocultara el sol lo hacian los arrepentimientos de un amor fallido donde lo dejo todo. Se odiaba a si mismo por volverse así con unas ganas.. Uff que no te imaginas. Si pudiera regresar el tiempo le daria a su anterior yo un puñetazo y un solo concejo, que nunca se le ocurriera salir con esa chupa vida, quejumbrosa, doble cara, mentirosa, traicionera, egoísta, perra maldita... Con esa descripción es suficiente. Las malas decisiones que tomo el emo le habian hecho añicos la vida, sus ojos rojos por la irritación eran la mayor prueba de ello. Los tallaba constantemente tumbando sus pocas pestañas en el intento de despertar.

Se habia sentado en las bancas de hasta atrás para intentar esconderse de las miradas que lo llevaban acompañando amablemente desde que entró, nótese el sarcasmo, y cruzaba los dedos porque a la maestra ni lo notara. Pero ni haberse escondido abajo de una mesa le hubiera servido para escapar de su terrible destino, lo que termino delatandolo fue la presencia de su nombre en la lista nueva de la profesora. Era obvio. La mujer ya conocía la cara de esos nombres en su lista, menos de uno.

- Raper, Reaper.. Renrik - Leyó el nombre lento para no pronunciarlo mal, y luego alzó la mirada buscando entre todas las cabecitas la presencia de alguien diferente. La mano del morocho sobre salió, tenía la cabeza agachada y su gorro cubriendole media cara. - Joven Renrik, destapese la cara por favor, no es el conde Drácula. - No tardaron en escucharse las risas por parte de los alumnos. Escandalosas y repugnantes que agravaban la jaqueca que se cargaba Reaper. Sus ánimos ya estaban por los suelos y no había hecho nada, juraba que las maestras tenian un don innato para humillar sin querer a sus alumnos. De mala gana se había quitado el gorro de su sudadera mostrando en sus facciones impresa la molestia, más sus ojos rojos no dejaron de observar sus manos, evitando así ver las caras sonrientes de las hienas que lo rodeaban. Lo que no sabía es que apenas iba comenzando lo que sería su peor día. - Mucho mejor. Por qué no pasas al frente y nos cuentas que haces aquí, para que todos te conozcan. -

Quizá era por estar en un cuartito chiquito con 23 estudiantes y sin aire acondicionado, que sudaba como cerdo, hasta su cabello se pegaba en su frente, sentía como si un reflector le estuviera apuntando directamente, aunque era más por su culpa de llevar una sudadera negra estando a 40°. Y para quien no lo sepa, usar negro con sol es la peor idea, el negro absorbe la luz. No tuvo de otra más que ser obediente, limpiarse con la manga de la sudadera para tratar de verse más presentable y pararse aun con todas las miradas clavadas en él, todo su esfuerzo para deshacerse de ellas fue en vano. Se habia posicionado exactamente en donde la maestra le indico, en el centro de un escenario preparado para que el hiciese el ridículo. Los nervios que lo ataban ahora transformados en grilletes no le permitian moverse de su lugar aun con todo el espacio libre que tenia para hacerlo, optando por jorobarse y hacerse chiquito pese a que era tremendo poste de 1,87. - Mi nombre es Reaper Renrik.. -

Hechizos De Amor.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora