Febrero era el mes más aburrido de todos. No habían vacaciones y todos los días había clase. Sin embargo, Doyeon era la única que se notaba feliz.
¿Y cómo no estarlo? Pasó el mejor cumpleaños de su vida. Y no solo eso, sino que sus sentimientos fueron correspondidos. Aquella noche compartieron tantos besos y caricias. Y sí, tuvieron sexo. Tal vez se precipitó demasiado al hacerlo, pero Doyeon no se arrepentía. Sentía que lo había hecho con la persona correcta, con un hombre que la hacía sentir segura.
Ahora, ¿qué pasó cuando volvieron? Bueno, la Minami no podía evitar comérselo a besos cada vez que tenía la ocasión.
Ese estúpido plan en el que tenían que fingir ser pareja se anuló. Ambos decidieron, tras tener una conversación sobre el tema, comenzar una relación de manera formal.
Y es que Shu nunca se había sentido así por una mujer en su vida. Su personalidad, el aura positiva que le transmitía... Si llegaba cansado del trabajo, ella siempre iba corriendo a la entrada para abrazarlo. Su sonrisa era contagiosa. Y ya ni hablar de su cuerpo, era tan bonita y, a su vez, lo calentaba demasiado.
Doyeon se sentía a gusto con Shu. Siempre la estaba escuchando, incluso cuando se emocionaba por pequeñas cosas. Además, sabía comunicarse mejor a la hora de expresar sus emociones. Oh, y ambos cocinaban juntos cuando tenían tiempo libre, pues tenía que enseñarle.
Parecía que ya se habían acostumbrado bastante al otro. Aunque Doyeon se agobiaba cuando se encontraban con la prensa, se notaba más tranquila. Además, la mayoría de tardes, cuando terminaba la universidad, iba a la empresa para pasar tiempo con Shu, aunque no pudo evitar encariñarse con sus hermanos.
Ahora, era una de esas tardes en las que estaban en la empresa. Shu estaba en su escritorio con bastante papeleo, leyendo en silencio y, a veces, escribiendo. Mientras que Doyeon estaba en el sofá que había a un lado del despacho, con su portátil y sus apuntes desperdigados en una mesa que tenía enfrente.
Su mayor preocupación en estos momentos no era terminar el cuadro que tenía que entregar la semana que viene, sino que estaba centrada en otro asunto más importante: la decisión de si cambiar de carrera o no.
Aunque amara el arte y le gustaba mucho pintar, sentía que debía dedicarse a la educación. Se le daban bien los niños y podía arreglárselas para conseguir dar clases de música. Pero era tan insegura que necesitaba darle mil vueltas al mismo asunto para estar segura.
Doyeon sabía que sobrepensar era malo, pero sentía mucha preocupación cuando pensaba en el futuro. Por ese motivo, las pruebas de acceso a estudios superiores de música no las hizo el año pasado. Y sí, Shu le había convencido de hacerlas este año, pero se notaba que seguía dudando en ocasiones de esa decisión.
--- Doyeon.
Fue escuchar la voz de Shu y ella enseguida alzó la cabeza, saliendo de sus pensamientos.
--- ¿Todavía sigues dudando? ---cuando la vio asentir con la cabeza, suspiró---. Estás en primer año de carrera, no hay ningún problema si te cambias de una carrera a otra. Y además, te veo preparada para la prueba al conservatorio superior de música.
--- Lo sé, pero-
--- Sobrepiensas mucho las cosas ---su tono de voz serio hizo que Doyeon agachara la cabeza por unos instantes. Sin embargo, aquello no duró mucho, pues lo volvió a mirar cuando escuchó su risa y lo vio dando unas pequeñas palmadas en su regazo---. Ven aquí.
--- ¿Estás seguro? No quiero distraerte. Tienes mucho papeleo y-
--- Para no distraerme, no tendrías que estar aquí. Ahora ven y siéntate, ruidosa.
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𝐄𝐗𝐓𝐑𝐀𝐎𝐑𝐃𝐈𝐍𝐀𝐑𝐘 𝐘𝐎𝐔 ━ 𝐒𝐡𝐮 𝐒𝐚𝐤𝐚𝐦𝐚𝐤𝐢 ©
Sonstiges❝Nunca me ha gustado estar rodeado de la gente. Siempre buscan algún interés por mi compañía. Pero tú resultaste diferente. Eres algo. . .extraordinario para mí.❞ ✒ Diabolik Lovers pertenece a Rejet e Idea Factory. Tanto la protagonista como algunos...
