C A P Í T U L O 24

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No escuché lo que Gemini le dijo a su madre, él salió de nuevo para responder la llamada y a los pocos minutos volvió a su pieza, mirándome a los ojos con un gesto tan mortificado que quise besarlo, sólo deseando con eso cambiar su expresión.

Me pidó que me arregle y miré mis ropas, no me veía mal, quizás estaba algo informal pero muchas veces me había vestido así en la facultad. Entonces alcé la mirada otra vez y él sonrió, acercándose a mi para poner sus manos en mis hombros y acariciar en esa zona, besando mi frente soltando un largo suspiro antes de hablar.

"Escuchá, Fourth." Sus manos subieron hasta agarrar mis cachetes y acercó sus labios a los míos, mirándome fijamente a los ojos. "No está en mis planes obligarte a hacer absolutamente nada, vos y yo estamos en contra de eso del macho alfa y todo ello, ¿cierto?" Asentí. "De acuerdo. Sucede que mi madre quiere verme ahora. Ua están en Tailandia y realmente, realmente me gustaría ir con vos."

Escuché atentamente cada una de sus palabras, no me sorprendía pero tampoco me fascinaba la idea de conocerla a ella y a su padre en dicho momento, sobre todo cuando Mark había actuado de esa forma, dejando en claro también que la señora no pensaba verme con buenos ojos. Mordí mi labio inferior y tiré de él, suspirando.

"Claro, iré." Afirmé, aclarando mi garganta cuando noté lo aguda que había salido mi voz, cargada de inseguridad.

"No tenés que ir si no lo deseas, bebé."

"No es eso." Negué ligeramente con la cabeza. "Dijiste que si no voy a verla con vos, verla estando solo será peor, ¿no?" Él asintió. "De acuerdo, es ahora o nunca."

"Te prometo que te voy a proteger con mi vida, mi amor."

Sonreí, los brazos de Gemini rodearon mi cintura antes de atraerme hacia su cuerpo y abrazarme, yo hice lo mismo, soltando un largo suspiro cargado de angustia. No podía mentir, realmente temía que esa mujer no apruebe nuestra relación y todo salga mal, no sabía si podría con tal rechazo, no cuando realmente empezaba a verle el lado bueno a las cosas.

"¿A qué te referías con que me arregle?" Susurré, acariciando con lentitud su espalda.

"Tenés el pelo tan despeinado que indica un "Casi devorado por mi alfa" por todos lados." Sonreí, disfrutando del sonrojo en mis cachetes cuando enterré mi cabeza en su cuello, llenándome de su olor.

"Deberíamos hacer algo para cambiar ese casi, ¿no?"

"Después de hablar con mis padres, yo me encargaré de eliminar ese casi, Nattawat."

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Nos subimos a su auto después de que me peinara y dejara que mi pelo se vea medianamente decente, tampoco es que buscara un estilo nerd o algo así, seguro de esa forma me vería increíblemente ridículo. Gemini no habló durante todo el camino, podía oler ese ligero aroma a preocupación con el que llenaba su auto, pero no dije nada, sólo nos agarramos de la mano y continuamos en silencio, estando ahí para el otro.

Sabía que para él las cosas no eran sencilas y no pude evitar que mi mente se llenara de imágnes donde imaginaba que seguramente si yo fuera diferente, no sería tanto el problema actual. Una chica omega, con buen cuerpo, ningún tipo de lazo y hasta virgen, alguien de clase y con plata. ¿Ese sería el tipo de omega que deseaba su madre para él?

De nuevo me pregunté qué era lo que Gemini había visto en mi, pero tampoco me atreví a preguntárselo; sólo apoyé mi cabeza en el respaldar del sofá y admiré su perfil por largos minutos. Mi alfa era completamente hermoso.

The Perfect Omega; GeminiFourthDonde viven las historias. Descúbrelo ahora