Dos meses después de la derrota de Super Destructor, vuelve otro viejo problema. Los Kraang están planeando otra invasión de la ciudad de Nueva York, porque el universo no puede darles un respiro a las pobres tortugas. Habían planeado eliminar a Kra...
Cuando tú deseo se cumple...MUFF1N-N Felicidades por acertar en lo que pasará en el siguiente capítulo.
Disfruta de la historia.
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La pelea por el agua había sido una buena distracción. Durante unos minutos todos pudieron fingir que no pasaba nada, que todo estaba bien. Y la horrible verdad que había sido revelada en el Tortu Tanque era simplemente un mal sueño.
Sólo unos minutos para fingir que los gruesos zarcillos negros no estaban enrollados alrededor de sus gargantas como la soga de un verdugo; amenazando con estrangularlos hasta la muerte.
Pero desafortunadamente todos los globos de agua se gastaron, las pistolas de agua se vaciaron y los neumáticos del Tanque aún necesitaban parches.
Los zarcillos metafóricos se tensaron más cuando los hermanos se dieron cuenta de su presencia una vez más, sentados y esperando que arreglaran el Tanque.
Lo que los lleva a su situación actual, sentados en un callejón con toallas sobre los hombros mientras reparaban el último neumático.
Donatello sostenía a su hermano menor, Rafael y Leonardo a cada lado de él. Mikey estaba ayudando a Donnie a reparar la llanta mientras Rafa estaba de guardia para asegurarse de que nadie los viera.
Un suave silbido de Rafael vino desde su izquierda.
-¡Maldita sea, para! -Dijo la tortuga vestida de rojo con los dientes apretados, aunque no había fuerza en sus palabras. Leo rodó los ojos y continuó con su trabajo. Algunos de los puntos se deshicieron, las vendas y el yeso de Miguel Ángel se empaparon por lo que también hubo que cambiarlos, aunque el yeso se cambiaría en la guarida.
-Ya casi termino, así que cállate -Leo replicó, ignorando el resoplido que le envió la tortuga mayor. Donatello frunció un poco el ceño, agarrando una de las manos de su hermano mayor y apretándola con fuerza.
-¿Y ahora que? -Miguel Ángel preguntó en voz baja- ¿Cómo vamos a volver a casa?
Esa fue una buena pregunta. La misión de reconocimiento en el aserradero no proporcionó más que algunas lesiones nuevas, sin mencionar una sensación de pavor que se suponía que desaparecería con Super Destructor.
Porque el Clan del Pie todavía estaba prófugo en esta dimensión. La mayor amenaza para sus vidas todavía está aquí.
Eso significa... oh Dios, eso significa que Destructor todavía está prófugo. Sólo pensar en eso hizo que Donatello quisiera vomitar.
Se necesitaron cuatro años para derrotar a ese monstruo y finalmente poner fin a una enemistad de siglos de duración.