HISTORIA ELIMINADA POR WATTPAD
Cuenta original: Elizabethnainory12
DISPONIBLE: AoTres, Inkitt, Fanfiction
Vaggie sabía que era un ángel caído, pero no sabía porque, dios le había borrado esas memorias y su tarea era descubrirlo, sin saber que aún...
Entonces una vez más la purga se repitió y en esta ocasión, algo cambio.
Por lo que me contó Alastor en la reunión de Overlords que se celebró con urgencia tras la misma, ese año había sido devastador. Los ángeles habían comenzado a utilizar otro tipo de armas más perjudiciales, lo que había ocasionado un mayor daño a otros años. Y eso claramente era obra de Adam. Quien ahora no se molestaba en disimular lo mucho que le divertía hacer toda esa macabra actuación.
—Padre —tanto Alastor como yo seguíamos a mi padre hasta la embajada de Heaven, donde las puertas santas se mantenían cerradas—, es una locura, no debes de enfrentarlos.
Conocía a mi padre. En otros tiempos le habría dado igual, pero ahora que tenía su total apoyo, era muy diferente.
—En mi opinión su majestad, yo creo que si es buena idea —insistió Alastor divertido por lo que estaba por pasar.
—¡Alastor! —llame enojada, porque solo animaba a mi padre a hacer una locura—, no lo escuches.
—Silencio los dos —pidió parándose frente a la puerta de Heaven—, tendré una audiencia con ellos, me caga tener que hablar con Adam y te pediría a ti hacerlo, pero probablemente ese bastardo te diga improperios y eso es lo último que quiero que pase. Porque de ser así, entonces sería capaz de subir a cerrarle la boca.
Torcí los labios ante esa afirmación.
—En ese caso yo le acompañaría a hacerlo callar —interpuso de nuevo Alastor sin dejar de sonreír de oreja a oreja.
Suspire frustradamente, cuando esos dos se podían de ese modo, era como si compartieran la misma neurona. Sería más fácil hacer que una pared respondiera antes de que ellos lo hicieran.
—Visiten la ciudad y verifiquen que secciones sufrieron mayor daño, ahí enviaremos a las legiones para reconstruir más rápido —me sonrió antes de entrar y cerrar la puerta tras él.
Entonces mire hacia Alastor, que al sentir mi mirada se encogió en su sitio. Sabía perfectamente lo que le diría.
—¿Dónde te habías metido? Pensé que te había pasado algo cuando no regresaste al hotel antes de que comenzara la purga.
—¿A mí? Linda, no olvides con quien hablas —se burló de mi palmeando con su mano derecha mi cabeza—, estuve un poco ocupado por ahí.
Entrecerré mis ojos, pero no dije nada. Alastor había estado actuando raro desde ayer.
—No sabemos si se puede matar a un ángel, enfrentar uno es una locura —dije soltando ese tema, para retomar el anterior.
—Si no lo intentamos no lo sabremos —rió inclinándose hacia mi—, tranquila princesa, tu padre sabe lo que hace, podrá parecer un payaso, pero por algo se ha mantenido milenios en el poder —apenas decirlo se fundió en una sombra y se marchó, seguramente a cumplir la orden de mi papa.
Suspire mirando una última vez hacia la puerta. Las cosas estaban cambiando y eso me preocupaba. Tal como mi padre me lo ordeno, camine hacia la ciudad, para verificar el daño. Y efectivamente, fue devastador.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
De aquella reunión mi padre había vuelto enojado. Furioso por decir lo menos, Adam se había burlado en su cara, pero mi padre había dejado una advertencia dada. Si no paraban con esas armas nuevas, responderíamos el fuego. Durante las siguientes semanas aquella amenaza mantuvo a todo el mundo tenso. Yo intenté hacer las cosas amenas para mis inquilinos, pero era un poco complicado considerando que el rey del infierno vivía ahí mismo.
Y en medio de aquella tensa guerra fría entre el cielo y el infierno, Vaggie fue como un rayo de luz. Durante semanas ella estaba ahí, como una persona atenta y amable. Me daba su apoyo incondicional y comencé a sentir que quizá había encontrado a alguien de confianza fuera de mi familia. Ella era tan buena que no entendía como había hecho para estar ahí abajo.
Al inicio solo sentí que mantenía la distancia, probablemente por mi propio origen. Sin embargo, a veces sentía que era por algo más. Con la amenaza de Adán por adelantar la purga, no tenía mucho tiempo para el hotel pese a querer pasar tiempo con ellos. No obstante, parecía que Vaggie siempre encontraba el momento justo para hacerme compañía. Ya fuera con su presencia o palabras de apoyo.
Y con algo de temor, con el tiempo me di cuenta que comenzaba sentir algo más por ella que simple amistad. Y eso me hizo sentir culpable, ¿Cómo ella podría amarme si se supone que estaba ahí para poder ir al cielo? Que egoísta me sentía.
Cuanto más la conocía, más la amaba. Mas me convencía, de que no debía decirle nada.
Ella quería irse al cielo y yo, no debía interferir.
Los sentimientos más fuertes que tenía por ella, nunca los profesaría en palabras. Con admirarla en silencio, me era suficiente.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.