HISTORIA ELIMINADA POR WATTPAD
Cuenta original: Elizabethnainory12
DISPONIBLE: AoTres, Inkitt, Fanfiction
Vaggie sabía que era un ángel caído, pero no sabía porque, dios le había borrado esas memorias y su tarea era descubrirlo, sin saber que aún...
Pude confirmar lo que sentía por ella cuando luego de un mes de haberse marchado para supervisar la obra el segundo hotel, Alastor volvió y la primera persona que saludo, fue a Vaggie. Cierta sensación de incomodidad se instauro en mi pecho, ¿se conocerían en vida? ¿de donde provenía dicha cercanía? Era ridículo pensarlo, dado que no éramos nada, pero con mis sentimientos cada vez más desbordados, me era imposible no sentirme de ese modo.
Insegura. Celosa de su cercanía.
Los días posteriores a eso, aunque estaba ocupada, Vaggie siempre tenia tiempo para traerme un té y preguntarme como iba, podía ver la forma en que me veía y eso me hacía sentir bien, ¿Cómo no hacerlo si me veía con tanta devoción? No era mi imaginación, en sus ojos, había algo más que la simple amistad que estábamos construyendo, pero tenía miedo.
¿Y si la asustaba al contarle sobre mis sentimientos? ¿Y si ella no se sentía de ese modo, marchándose para siempre de mi lado? Hacia mucho tiempo que mi corazón no latía de esa forma por alguien, que me aterraba no ser correspondida.
—La hija de uno de los ángeles mas fuertes de la historia, asustada de sus sentimientos, quien lo diría —esa fue la burla que escuche provenir de Alastor cuando le exprese mis preocupaciones. Bufe molesta, esa no era la respuesta que esperaba. Él pareció notarlo, por lo que se acercó de nuevo a mi—. Bien, seré directo, acércate a ella. Prueba tu suerte y cuéntale sobre tus sentimientos.
—¡Pero quiere irse al cielo! No puedo atar su existencia a un lugar del que quiere escapar, eso sería-
—¿Egoísta? —me interrumpió sonriéndome de ese modo que sabía que significaba, vendría un sermón—. Suponer es un error habitual en las personas que no suelen admitir sus errores, así que te daré un consejo. No lo hagas. ¿Cómo estas tan segura que quiere irse a Heaven? ¿Ella te lo ha dicho?
—¿Por qué más estaría aquí?
Alastor me observo y casi pude escuchar como si suspirara internamente. Pronto él me sonrió de nuevo antes de caminar alrededor de mí. Se detuvo justo tras de mí y puso sus manos sobre mis hombros, apretándolos suavemente.
—¿Y si fuera por ti?
Yo lo mire sobre mi hombro. Él me escondía algo.
—¿De donde se conocen? —mire como titubeo su sonrisa antes de dar un paso atrás, soltándome. Inmediatamente me gire hacia él—. ¿Cómo estas tan seguro?
—¿Celosa? No deberías, Vaggie no me ve de ese modo, en realidad a nadie, bueno, excepto... una persona —eso hizo mi corazón latir con fuerza, ¿me decía lo que creía que hacía? —. Fuimos amigos cuando vivía al igual que Mimzy. Es todo.
Él entonces invoco una caja.
—¿Qué es eso? —pregunte con curiosidad.
A veces Alastor hacia cosas muy raras.
—Aquí guardaras algo que tu compraras para ella, que exprese tus sentimientos no dichos—me dijo entregándome la caja. Yo la observe, era pequeña y de un hermoso color platinado. Eso me recordo a ella—. Cuando yo estaba vivo, no te declarabas directamente a la persona, en especial cuando no sabias sus sentimientos, por lo que dábamos algunos pequeños obsequios para tantear el terreno, con alguna frase de doble sentido detrás. Digámoslo de este modo, si ella lo rechaza, entonces no son mutuos sus sentimientos, por el contrario, si ella lo acepta-
—Serán correspondidos.
—¡Bingo! —él me palmeo la cabeza antes de darse la vuelta—. El rosa le gusta mucho, puede que no lo parezca. Mmm, su cabello es largo, quizá algo para adornarlo le vendría bien.
—¿Cómo estas tan seguro? —eso no me hacía sentir más segura, ¿y si me rechazaba? Temía arruinar mi amistad con ella, jamás había conocido un alma tan preciosa como la suya. Me arrepentiría el resto de la eternidad si terminaba por alejarla de mi lado.
—Es mi querida amiga —él me vio sobre su hombro. Pude ver algo en sus ojos, pero no logre identificar el qué—. Estoy tan seguro como que pude lograr que tu hotel este abriendo un segundo lugar, tu solo confía en mí, ¿alguna vez te he decepcionado?
Lo pensé. Él tenia razón. Aunque a veces era demasiado sarcástico y prefería verme molesta o perdida, jamás me había dejado sola en los momentos en que más lo necesite. Siempre me tendió una mano amiga. Fiel hasta cuando ni mi propio padre confió.
—De acuerdo, creo que pensé en algo.
—Excelente, escoge las palabras correctas. Quizá eso ayude.
Entonces se fue dejándome sola. Alastor tenia razón. Me esforzaría al máximo con tal de que las cosas funcionaran. Y si no resultaba, trataría de convencerla de quedarse por lo menos como mi amiga.
Ella tenía un hermoso cabello plateado. Un moño para adornarlo lo haría ver más hermoso.
—Espero le agrade.
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