Capitulo 13

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Yo desde que era joven supe cual era mi lugar en este mundo. Conocía la historia de mi padre. Un libre soñador que un día desobedeció a su padre y terminó castigado con una eternidad en la oscuridad. Y la historia de mi madre. Una mujer con un carácter fuerte y firme, que no se dejo doblegar por su primer esposo, por lo que terminó huyendo del Edén, al lado de mi padre.

Crecí escuchando el origen de su amor y como ese amor ocasionó que el mundo fuera consumido por la oscuridad.

Cuando era niña, mi padre solía contarme de Heaven, sobre sus maravillas y así mismo de las creaciones de Dios, los humanos. Cuando él hablaba de ellos, sus ojos solían oscurecerse. Yo era muy joven para entenderlo en ese momento, pero lo que le había ocurrido, lo había hecho estar triste y en melancolía.

Él permanecía en su taller la mayor parte del tiempo y rara vez salía más que para pasar tiempo con mamá y conmigo; después simplemente volvía. A eso se había reducido su vida. A contarme cuentos y estar jugando con sus poderes en un antiguo taller oscurecido por su amargura.

Cuando tenía pocas décadas de vida, entendí que él simplemente estaba deprimido por estar lejos del lugar que durante siglos fue su hogar. ¿Qué tan malo había sido darle libre albedrío a los humanos? Unos siglos más tarde entendí, que sí había sido muy malo. Claro que lo fue.

Mientras mi padre se sumía en la oscuridad y la tristeza; mi madre creció junto con el infierno.

Cada década el número de pecadores en el infierno se multiplicaba exponencialmente. Los demonios nacidos en el infierno se vieron obligados a crear sus ciudades alejadas de los pecadores, para tener un poco de estabilidad y ni siquiera así en ocasiones lo podían lograr. Eso solía molestar a mi padre y de vez en cuando se refería a los pecadores como plaga. Eso a mi madre le solía molestar.

Después de todo su poder provenía de ellos. Con cada vez más almas en el infierno, mi madre con su hermosa voz hacia más y más gente su adepta y por tanto su poder crecía. Y eso no le gustó a Heaven.

Acababa de tener más autonomía en mi vida cuándo ocurrió la primera purga.

Una torre se irguió en medio de Hell City con un enorme reloj que marcaba la hora cero. Al principio no entendí que ocurría, cuando los ví llegar. Por primera vez desde que había nacido, pude ver lo más cercano que podía provenir de Heaven, ángeles exterminadores.

Ese primer año fue un desastre porque nadie esperaba que ocurriera eso. Mi madre fue la que más lo resintió, pues su poder se vió mermado de sobremanera.

Los pecados originales al igual que los overlords solicitaron durante meses audiencias con mi padre para cuestionar el porqué había permitido que se les asesinaran como si no fueran nada; pero mi padre se negó a hablar en cada ocasión. Él simplemente se encerró más en sí mismo. Más en su taller. Más en su depresión.

No entendía porqué hacía eso. De niña me hablaba maravillas de los humanos y ahora simplemente dejaba que los eliminarán como si realmente fueran una plaga. Entendía que estuviera abatido por estar ahí abajo, ¿Pero cómo llegar a tanto?

—Pero por qué debes permitir-

—¿Qué los maten? ¿A quién le beneficia tenerlos aquí? —había escuchado a mi padre discutir con mi madre cuando esta le cuestionó por última vez sus acciones—, ellos tuvieron su oportunidad en la tierra, el que mueran aquí o no, para mí no es relevante; me encargué de hacerlo justo. Los Imps están a salvo, mis camaradas caídos lo están, al igual que tú y Charlie, el resto puede arder si así debe ser.

No los ví hablar más después de eso.

Unos años después, mamá me dijo que se iría y me dijo si quería acompañarla. Después de crecer con las historias soñadoras de mi padre y ver en lo que se había convertido, decidí irme. Estaba decepcionada de él.

Con los años y al ver que los exterminios se volvían anuales y con cada año más sanguinarios, el cariño que tenía por esas pobres almas crecía, ¿qué podía hacer para ayudarles?

Lo pensé durante tanto tiempo hasta que por fin un día una idea llegó a mi cabeza.

Una idea tan loca que podría funcionar y pararía la exterminación de una vez por todas.

Crear un hotel para redimir a los pecadores.

Crear un hotel para redimir a los pecadores

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Caída al pecado [Chaggie]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora