Capítulo 20

65 10 2
                                        

—No tienes por qué hacerlo, amor —insistí luego de que mi padre nos anunciará que el cielo enviaría un portal por nosotras luego de aceptar una audiencia de emergencia y explicar brevemente los motivos de la misma.

La veía muy sería desde que todo eso había ocurrido un par de días atrás. Ella entonces suspiro antes de tomar mis manos y verme a los ojos.

—Se que, en todos estos años, no te ha interesado mi pasado y solo preguntaste unas pocas cosas, medianamente relevantes. Solo quiero que sepas, que pase lo que pase, te amo y siempre voy a hacerlo.

Eso me desconcertó.

—¿He? ¿Por qué justo ahora lo mencionas?

Antes de que ella me pudiera responder Alastor se manifestó justo a nuestro lado, sobresaltándome.

—No es momento para eso Vag —dijo mirándola. Ella le devolvió la mirada antes de sonreírle.

—Si algo sale mal, la enviaré de regreso —mire a Alastor fruncir el ceño y por primera vez, su sonrisa titubeó, eso hizo a mi corazón tener un vuelco, entonces el portal se abrió justo bajo nosotras. Un grito de sorpresa salió de mi boca cuando caímos en su interior, logrando observar por un instante como Alastor intento atraparnos. Caímos de pie en un camino dorado, una frente a la otra, cerrándose el portal unos segundos después.

—¿Vaggie? ¿A qué te referías? ¿De que hablaban? —comenzaba a dolerme la cabeza, ¿Qué estaba pasando?

—Charlie, escúchame bien, pase lo que pase, todo lo que alguna vez hablamos fue real. Nada fue mentira.

Eso me dejo más confundida.

—Debes ser una perra muy estúpida para volver —ambas miramos hacia Adán.

—¿Volver? —cuestione sin entender.

A mi lado Vaggie frunció el ceño, una de sus manos me soltó al tiempo que la libre iba hacia su espalda y rasgaba su vestido, entonces como si de un sueño se tratara, un par de alas blancas fueron liberadas, extendiéndose a cada lado, cubriéndome con una de ellas.

—Sigues siendo un asqueroso de mierda. No te extrañé en lo más mínimo —esa fue la primera vez que la vi tan enojada—, no estoy aquí porque vuelva, acompañó a la hija de Lucifer, a la que tu le faltaste el respeto y engañaste.

Adán camino hacia nosotras, en medio de mí impresión, me quedé paralizada en mi sitio. ¿Ya se conocían?

—¡Alto! —los tres volvimos la vista hacía una chica de vestido morado con detalles blancos batiendo sus alas hacia nosotras, detrás de ella, reconocí a Sera—, basta Adán, ¿qué crees que haces?

—¿Vaghata? Volviste a casa.

Mi corazón latía con fuerza contra mi pecho, podía sentirlo en mis oídos. Quería gritar. Quería correr lejos. Pero mi cuerpo estaba clavado al piso, ¿Qué ocurría? ¿Vaggie era un ángel? ¿ella vivió en el cielo? Nunca me lo dijo.¿Alastor lo sabía? De pronto, me sentí mareada. Me abrace a mi misma, en busca de algo de consuelo. Sabía que no era el momento para derrumbarme, pero estaban pasando tantas cosas en tan poco tiempo, que no sabía cómo sobrellevarlo por completo.

—Ese ya no es mi nombre y este tampoco mi hogar —gruño dando un paso al frente—, ¿te das cuenta de lo que ocurre allá abajo? El hotel ha existido por años, ¿creen que pueden derruirlo solo porque sí? Estan siendo muy insensatos.

—Así que es cierto —Sera frunció el ceño y eso me mortifico más, lo único que pude hacer, fue aferrarme a la mano de Vaggie. La única que conocía, o que creía conocer—, tus habilidades volvieron una vez estuviste en Hell. No todas por lo que puedo ver.

Caída al pecado [Chaggie]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora