Si colaboras será más facil

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He's the dead you chose
You're in terrible danger

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Sergio saboreaba los labios de Max con precisión. Sus labios suaves como un panqué esponjoso.

No sabía que necesitaba ese beso hasta que sus labios danzaban con los de Max y sonrió para si mismo cuando notó el control que le cedió el rubio, algo que, personalmente, le encantaba.

Se separó lentamente de él hasta chocar su frente junto a la del rubio teniendo que pelincarse un poco para poder alcanzar la altura de Max.

—Aún tengo ganas de más postre —comentó Max coqueto a lo que Sergio solo acató por reír.

Sergio quería ignorar lo que había escuchado con anterioridad, desde que lo vio jamás se mostró molesto, jamás frunció su ceño y verlo de esa manera le causaba un poco de ruido para sus adentros.

Carraspeó —no quiero que pienses que soy chismoso, pero escuché algo de tu conversación —comentó Sergio con un tono de voz más calmado, no quería desatar un problema o que su enojo reluciese nuevamente —¿Todo bien?

Al momento de cuestionar vio a Max tensarse —Yo... No pasa nada —sonrió —solo que mis vacaciones se vieron un tanto reducidas, por lo que mañana tendré que regresar a Rubí.

—Oh... —exclamó un tanto desanimado. Quería convivir con Max lo que restaba de la semana pues sabía que tenía que regresar.

Era inevitable. Sergio era consiente de todo lo que conllevaba ser miembro de una familia con alto poder descarnado que la familia de Max era de mayor jerarquía que su familia y la de Carlos.

—Pero prometo que rapido estaré de vuelta —habló con rapidez tratando de aclarar la situación.

—No te preocupes —Sergio le sonrió —tienes responsabilidades y yo las entiendo; no quiero que estropees tu futuro solo porque sigamos saliendo. Al final de cuentas vas a ser Rey.

Max se limitó a sonreír.

—Sergio —Charles llamó su atención —¿Podemos hablar?

Checo volteó a ver a Max a espera de que el rubio le diese una respuesta, pues no sabía las razones por las que Charles debiese hablar con él. Exceptuando en el momento en el que su cerebro hizo contacto y recordó la noche anterior en el orquideario.

—Vamos —sonrió caminando a su lado —¿Puedes ir con Carlos? —le cuestionó Sergio a Max —odia estar solo en lugares con muchas personas.

Max asintió y desapareció entre la multitud.

Ese tema no podían tocarlo frente a otras personas, no podían arriesgarse a que alguien escuchase algo de su conversación por lo que llamó la atención de Rosberg.

Nico se acercó al par sonriente, pero al ver la expresión sería de Checo borró su sonrisa —¿Pasó algo?

—Necesito que nos dejes pasar a tu oficina —comentó Sergio —necesitamos hablar unas cosas y en frente de los comensales no sería lo mejor.

—Entiendo —asintió —Siganme.

Sergio volteó a ver a Charles intercambiando miradas, casi como una orden para que los siguiese el cual caminó sin replicar.

Avanzaban por los pasillos; a si izquierda tenían una ventana que daba a la cocina principal donde todos los cocineros estaban en acción, no había tiempo para el error.

Sergio levantaba su mano a manera de salido a un par de ellos pues ya era cliente frecuente.

La oficina de Nico estaba hasta el fondo, una puerta de encino separaba la privacidad del hombre de todo lo que acontecía en el restaurante.

BLACK MAGIC | CHESTAPPEN Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora