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Distrito Perla
33 años atrás
Caminaba con cautela sintiendo su gabardina ser levantada por el ventarrón que amenazaban las calles. Por alguna extraña razón estaba nevando en mayo, nada común.
Esa sensación de frío que se atravesaba y una suave nube de aliento que salía de su boca en cada respirar lo hacía titiritar. Su nariz roja y el nerviosismo, esa sensación de riesgo; un amor prohibido.
Fernando divagaba por los callejones más recónditos de Perla en busca de su amada. Una relación repudiada por la familia real y del desconocimiento de cualquier civil.
Él la amaba, era la persona con la quien quería compartir el resto de su vida, pero tenía responsabilidades que asumir ¿su única esperanza? poder ver a su hermano crecer y renunciar al cargo.
Era consiente de que si se mantenía en su posición, tenía que interponer a la nación sobre su vida amorosa y, a pesar de ser un distrito liberal, aún había nexos que mantener, relaciones sociales que forjar y un reino que gobernar.
Vio a la bella Mary descansando en una pequeña jardinera cubierta por blanca nieve que hacia contraste son su piel apiñonada.
—Amor —susurró él aún con la capucha de su capa puesta. Caminó con decisión hasta donde yacía la mujer la cual le regaló una sonrisa tímida.
Rápidamente, las alertas dentro de Fernando se encendieron. La mujer era valiente, osada y con carácter, no solía quebrarse y mucho menos denotar timidez.
"Algo no anda bien"
—Amor —la mujer se levantó y se fundieron en un beso cargado de emociones.
Después de un par de minutos y de revisar que nadie estuviese husmeando, entraron a esa vieja casa de té.
La mujer del recibidor les sonrió sin decir una sola palabra. Ella era cómplice en su aventura y sabía que cada 2 martes recibiría a la pareja dejando la planta alta solo para ellos.
Fernando caminaba fingiendo serenidad llevando a Mary detrás de él hasta llegar a la mesa que solían frecuentar todo el tiempo.
—¿Qué sucede? —le cuestionó él extendiendo la silla para que ella se sentase.
—¿Por qué preguntas?
—Te noto un tanto distraída —afirmó sin eliminar la sonrisa característica.
—No te lo puedo ocultar —agregó después de un silencio y recibir el soporte de Fernando con un ligero apretón de manos —y me aterra demasiado porque significa que todo esto puede terminar.
—Comienzas a asustarme —agregó nervioso. Una parte de él quería decirle que no había nada que los hiciese terminar, pero estaría mintiendo —estoy aquí para ti.
Vio los ojos de su pareja llenarse de lágrimas que después comenzaron a correr por sus mejillas —Yo...
Ella no podía formular las palabras y es que le parecía realmente complicado aterrizar la noticia, en su interior sabía que algo malo pasaría, pero quería creer que las cosas saldrían diferentes.
Fernando limpió las lágrimas de la morena con cautela —Tranquila, toma tu tiempo.
Después de unos minutos en silencio y los nervios que carcomían a Fernando por dentro, Mary encontró las palabras justas para expresar lo que sentía y el rostro de Fernando comenzó a desfigurarse en el momento en el que Mary vio de reojo su vientre.
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BLACK MAGIC | CHESTAPPEN
CintaMax, un boina roja designado a exterminar a los portadores de magia, cae en los encantos de un panadero de tez morena y pecas encantadoras, sin saber que este hombre es uno de aquellos a los que debe exterminar. ¿Qué pasará cuando Max se entere que...
