Interesante sensación

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Get inside of you

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Max salía un tanto mareado de aquella pastelería; no era demasiado fan de lo dulce aunque tenía que aceptar que ese postre estaba exquisito.

Habían reportado un incidente con un contaminado. Max repudiaba a esa gente, personas que nacían con un "don" que solo traía desgracias. Personas asquerosas que iban en contra de la naturaleza y que solo esparcían su estúpida magia que dejaba un aroma asqueroso.

Caminaba por las calles del distrito Perla con seguridad; la alerta se había reportado a un par de manzanas de donde estaba. Su vista estaba fija al frente, pero analizaba a los civiles que pasaban a sus costados; estaba en el distrito de la revolución, un lugar cargado de simpatizantes de esos impuros.

Tan solo el hecho de pensar en ello le revolvía el estómago, aunque no sabía si era eso o lo impactante que fue ese moreno.

Tenía mucho tiempo que no pasaba por algo similar, esas pecas eran hipnóticas. Claro que no era imbecil, había generado una atracción extraña hacia ese tipo, pero no podía permitir nublar su juicio por un mero deseo carnal, no otra vez.

Llegó al lugar del altercado; uno de los capitanes del distrito Perla se anunciaba en la entrada del lugar.

—Tercer general Carlos Sainz —extendió su brazo.

Max correspondió el saludo —Segundo General Max Emilian Verstappen —comenzó a caminar manteniendo su vista al frente, pudo sentir al moreno caminar a su costado —Hable.

—Masculino de 26 años, mostró disrupciones y usó magia elemental

—Conteo.

—Tres heridos.

—Déjeme esto —comentó Max viendo al portador atrinchado en un árbol. Tenía las manos atadas a los pies y podía oler la verbena a metros de distancia.

Algo que agradecía de las historias ficticias era la eficacia que tenía la verbena como inhibidor de magia. Sería una buena táctica el esparcir verbena por todos lados, pero el índice de toxicidad era demasiado alto y es que inhalarlo por más de tres horas, causaba severos problemas; fallas sistemáticas en los órganos. Por lo que solo estaban autorizados a exponerlos durante veinte minutos, logrando debilitar su magia por casi doce horas continuas.

Se agachó para estar a la altura del joven. Había algo extraño en él, algo familiar pues no podía ver su rostro ya que estaba cabizbajo y su cabello su cabello cubría su cara.

Trató de retirar el cabello, pero por más que intentaba, parecía nunca dar con el rostro del joven.

"Me debes estar jodiendo"

Tomó las manos del chico y las examinó; logró ver un ligero resplandor en su dedo anular. Sus fosas nasales se vieron advertidas por un peculiar olor dulce. Sin duda era magia.

Le dio la vuelta a su brazo y pudo percibir una marca; no era cierto.

"No otra vez"

Se reincorporó sacudiendo sus manos —súbanlo a mi camioneta —ordenó a dos boinas blancas —yo me encargaré de él.

—Fue encontrado en el distrito Perla —habló el general Sainz —es encomienda nuestra.

—No lo volveré a repetir —apretó la mandíbula intercalando la vista entre los solados —¿Entonces?

El par levantó al menor y lo llevaron al convoy del general Max. Negó con la cabeza pues conocía la identidad del individuo.

Si bien, era un tanto repudiable y en contra de sus ideales y sus promesas; Charles tenía un lugar especial en su corazón, si bien pertenecía a otra nación, lo veía seguido en el palacio Rubi pues sus padres esclarecían acuerdos.

BLACK MAGIC | CHESTAPPEN Donde viven las historias. Descúbrelo ahora