02

21 2 0
                                        

—¿Puedo ir al baño? —pregunté levantando la mano mientras un punzante dolor de cabeza se apoderaba de mí, haciéndome fruncir el ceño

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


—¿Puedo ir al baño? —pregunté levantando la mano mientras un punzante dolor de cabeza se apoderaba de mí, haciéndome fruncir el ceño.

—Sí, claro —respondió la profesora de geografía sin mucho interés.

Si alguien me lo preguntara, diría que odio esa materia. Tomé esta tutoría solo para mantenerme ocupado, para evitar regresar a casa temprano. Hoy, sinceramente, me arrepiento de haber escrito mi nombre en esa maldita hoja.

Tal vez sea solo paranoia, pero mientras caminaba hacia el baño sentí pasos detrás de mí. No volteé, preferí ignorarlo y seguir mi camino. Una vez dentro, me acerqué al lavamanos. Lavé mi rostro con agua fría, dejando que las gotas cayeran sobre mi ropa. No me importaba estar mojado. No me importaba nada en realidad.

El sonido de una puerta abriéndose me sobresaltó. Del fondo emergió el amigo de Jaehyun, el del cabello rojo. Me miró, y al reconocerme, su expresión cambió. Una sensación amarga me llenó el pecho.

—Pero mírenlo —dijo acercándose con una sonrisa torcida—. El pequeño Nana está solo otra vez.

—Claro que está solo. ¿Quién querría estar con él? —añadió una voz a mis espaldas. No necesitaba mirar para saber que era Jaehyun.

—Esto me recuerda a la última vez —añadió otra voz. Jungwoo. Cerré los puños con fuerza.

—¿Eso te hizo tener flashbacks de nuestra pequeña diversión el año pasado, Nana? —preguntó Jaehyun en tono burlón.

—Espero que no lo hayas olvidado tan rápido. Me sentiría muy ofendido —continuó Yuta—. ¿Qué dices, nos divertimos como antes?

—No —respondí firme, enfrentándolos con la mirada.

—Miren, se cree valiente —Jaehyun se acercó y apretó mi rostro entre sus dedos—. No me importa si quieres o no, Na. Aquí no mandas tú, ¿o es que todavía no has entendido el juego?

—A mi parecer... te ves mejor con el rostro aplastado, ¿verdad Yuta? —murmuró Jungwoo. Al sentir los pasos decididos del mayor casi se me cae el alma al suelo.

—Hazlo. Esta escoria tiene que acabar de entender cómo funcionan las cosas aquí.

No tuve tiempo de reaccionar. La bofetada de Yuta me hizo girar el rostro, y el segundo golpe me derribó al suelo. Una patada en el abdomen me dejó sin aliento. Escuché las risas agudas del chico de cabellos rojos y sus amigos al proporcionar el golpe. Todo fue tan rápido.

—Malnacidos —alcancé a decir antes de recibir otra patada, en el pecho que me robó el aire.

Entonces, una voz distinta interrumpió.

—Hey, Jung Jaehyun. ¿Nunca dejarás de ser un cabrón inmaduro?

—No te metas. No es asunto tuyo —respondió Yuta, furioso.

²𝐒𝐏𝐀𝐑𝐊𝐒 𝐅𝐋𝐘 [𝐄𝐃𝐈𝐓𝐀𝐃𝐎]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora