《Dentro de mi pecho late lo que pensaba estaba roto y se detiene el tiempo cuando estoy contigo ¿Significa esto amor?》
- Libro #2 de la saga: Taylor Swift
- Esta historia es solo una inspiración a la letra o al título de la canción, no es literal un...
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—¿Estás bien? —le pregunté a Jeno, pasándole el algodón por la herida.
—Estoy bien… de saber que ese idiota quedó peor que yo —respondió con una mueca de dolor.
—Tú tampoco quedaste muy bien que digamos —repliqué, ayudándolo a desinfectar las heridas mientras recibía sus quejas una tras otra—. Pórtate bien —añadí al ver su rostro de niño pequeño segundos después.
—Gracias por ayudarme —dijo con voz más suave.
—No hay de qué. Eres mi amigo —le respondí. En el fondo sabía que Jeno había cambiado. Por esa misma razón, decidí dejar todo eso atrás, porque este Jeno no era el mismo de hace años.
—Eso suena raro si lo dices tú —sonrió con dificultad.—Creo que estar cerca de los chicos me cambió un poco —admitió.
—A mí me pasó igual —respondí, mirándolo con cierta curiosidad. Ya intuía de qué hablaba, pero quería que tuviera la confianza de contarlo por sí mismo.
—Es una historia larga… —dijo al fin.
—Te escucho cuando quieras —contesté sin presionarlo.
—Cuando estaba en secundaria tenía muy malas compañías, por la fama del modelaje —empezó a contar con calma, mientras yo cambiaba el algodón y escuchaba con atención—. Era casi como Jaehyun. Una noche estaba con mis amigos cuando dieron en las noticias la muerte de un chico que iba a nuestra escuela. Se suicidó… después de no poder soportar el bullying que mis amigos y yo le hacíamos.
Sus ojos comenzaron a humedecerse, y sentí una presión en el pecho.
—Si quieres dejar de contar, no pasa nada —le dije al ver su estado.
—Uno de mis amigos fue a la cárcel, y mis padres hicieron todo lo posible por apartarme de ese problema. Pero los oficiales encontraron una carta en la habitación del chico incriminando a mi amigo. No hizo falta que la policía nos arrestara; tenían suficientes pruebas de que él lo había hecho.
—¿Tú también lo molestabas? —pregunté en voz baja.
—No… lo único mal que hice fue estar de acuerdo con que mi amigo lo hiciera —una lágrima traicionera escapó de sus ojos, y sentí su arrepentimiento tan real como su voz.
—Todo eso quedó en el pasado. No tienes por qué seguir cargando con eso —le dije, dejando de curarle la herida y dándole suaves golpecitos en la espalda a modo de consuelo.
—Tenía miedo de volver a quedarme solo si se enteran. Ahora no sé qué hacer —su voz se quebró, y en ese momento supe que hablaba con el corazón.
No creo que los chicos lo dejen solo sabiendo la verdad. Todos presenciaron la pelea, escucharon cómo Jaehyun gritaba que Sunwoo fue a la cárcel por su cobardía. Nadie sabe de quién se trata realmente, pero sé que no lo abandonarán. Yo tampoco lo haré.