Cada mes los equipos de antaño se reunían a en un bar, no era del todo raro ver a uno o dos en la aldea pero este momento todos los equipos se mantenían informados de lo que harían sus camaradas.
Después de la guerra era algo que hacían con más frecuencia de lo que quisieran admitir.
—Oh vamos, es el Hokage pero no puede llegar a un bar a la hora indicada —Dijo un enojado Kiba, quién tenía en sus manos una botella y a su izquierda su novia quien reía y le daba palmaditas en su espalda.
Los demás de la generación reían mientras tomaban sus respectivos tragos.
—Kiba, no seas problemático, debió encontrarse otra vez rodeado de fans —Pronuncio suavemente Shikamaru, su esposa a su lado sonreía mientras hablaba con Tenten— Sabes que no puede decirles que no.
—Aunque si es preocupante la cantidad de trabajo que hay ¿Siempre hubo tanto? —Sakura unía a la conversación, manteniendo su mirada verde a sus compañeros.
Todos pensaron suavemente, no, nunca había tanto trabajo pero eran tiempos diferentes, ahora no solo tenían que preocuparse por misiones a otros lugares si no también sobre comercios con otras aldeas y ayudas en otras partes, sin mencionar las personas que no gustan de esta paz.
Son nuevos tiempos sin duda.
Sonrieron suavemente, la paz era lo mejor que había llegado con las alianzas después de esa guerra, todas sus camaradas estarían felices de ver todo lo que su sacrificios hizo posible.
—¿Con quienes dejaron a los niños?
Todos los padres sonrieron mientras veían la mujer de pelo rosa, era bastante fácil decir con quienes dejaron a sus pequeños terremotos, la mujer río suavemente mientras bebía y empezaba una plática con su amiga rubia.
Los senseis sin duda estarían encantados de cuidarlos.
— . . . ¡Pero es que no los has visto!
Todos giraron la cabeza hacia la mesa cercana, un grupo de mujeres y hombres reían mientras apuntaban a un chico que estaba cubriendo su cabeza con mucha vergüenza y pedía en silencio perdón.
Todos rieron y siguieron bebiendo, bueno, eso se proponían hasta que escucharon las palabras del grupo.
—Pero tiene razón, con esos brazos y este pecho no sería una sorpresa que sea bueno abrazando nuestro querido Hokage.
Todos en la mesa rieron mientras seguían con su noche.
Excepto una mesa, donde todos se miraron con una mirada analítica, sintiendo una emoción que hace años habían perdido, la misma sensación que obtuvieron cuando intentaron quitarle la máscara al sensei de el equipo siete.
¿Un abrazo de su amigo sería como abrazar a un oso de peluche?
Hinata sonrió un poco mientras sorbia su bebida, ignorando las miradas de sus amigos y casi pareja, tenía que hablar con Kiba sobre eso, ¿Tal vez al fin poner un nombre a su relación? aunque no le molestaba su trato aun sin tener un nombre para su relacion.
—Hina-
—No responderé eso.
Todos hicieron un sonido de protesta mientras miraban a la chica de ojos perla que sonreía con tranquilidad, siendo algo descarada con eso, los años que convivio con Naruto hizo que se volviera atrevida y sin duda es algo que a todos divertía, pero ahora era como ver al sensei de pelo plateado cuando finge que no escucho su pregunta.
—¡Ya llegamos ttebayo!
Justo a tiempo, tres hombres se sentaron en la gran mesa mientras sostenían más copas para sus amigos.
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Abrazos al Hokage
Fiksi PenggemarTodos hemos visto al séptimo Hokage, hombre con una apariencia muy masculina y con personalidad muy acogedora y brillante. Pero pocos son los que pueden presumir que el séptimo les hubiera dado un abrazo y hundirse en esos pechos- digo, pectorales...
