Ella quiere autenticidad, él prefiere el control. Ella ilumina cada lugar que pisa, él ha aprendido a vivir entre sombras. En un mundo donde las emociones se reprimen y la imagen lo es todo, ¿realmente se puede alcanzar a alguien que no está acostum...
Advetencia: capitulo MUY extenso y aparición de personajes especiales.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
-Están teniendo muy buena respuesta de los fans - dijo Nara sin despegar la vista de su celular. Sabía que estaba hurgando en las diferentes cuentas de seguidores, revisando comentarios, tendencias y todo lo relacionado con el drama. Igual que yo.
El solo pensar en eso me generaba una extraña mezcla de emoción y agotamiento. Podría decir que, después de pasar mucho tiempo sin una actividad fija, finalmente todas las responsabilidades se me habían acumulado al mismo tiempo. Entre el comeback, el drama, y las negociaciones de fechas y lugares para los próximos conciertos, mi cabeza se sentía como un remolino sin pausa.
¿Me estaba quejando? No, realmente prefería esto a estar recorriendo programas sin mucho sentido solo porque había cupo libre en la agenda.
-Tu nombre se va a escuchar mucho en los próximos meses - comentó, mientras su pluma se movía frenéticamente sobre las hojas de su agenda, anotando cada detalle de mis futuras actividades sin siquiera pestañear.
Suspiré, apoyando mi cabeza contra el respaldo del asiento de la van. Íbamos camino al estudio de Yoongi. Otra reunión más, otra lista de cosas por hacer.
-Eso es lo que quieren, ¿no? - bloqueé mi celular, dejandolo sobre mis piernas.
-Así es, y tú también deberías quererlo - respondió sin mirarme, cerrando la agenda de golpe y pasándomela - No te veo muy alegre que digamos. Tómala tú mientras tanto. Aprende esos horarios hasta memorizarlos a la perfección.
Agarré la agenda con un leve suspiro.
-Eh, estoy feliz - levanté mis pulgares con una sonrisa que no sé si terminó de convencerla.
Era un arma de doble filo.
Guardé la agenda en mi bolso, sintiendo cómo ese simple objeto pesaba más de lo que debería.
-El viernes tienes una reunión. También estará Song Kang - continuó ella sin descanso - Quieren hacer una lectura de los primeros capítulos, además de ver la química entre ustedes dos.