- Capitana, ¿Está segura... sobre esto?
- Melek, es una acertada decisión. Lo sé
- Pero, ¿Por qué? No tiene sentido
- Escucha con atención, no lo repetiré...- La capitana lo toma del cuello, apretando con fuerza- ellos nos quieren encerrar, ¿Lo entiendes? Y yo, nunca seré una prisionera. Jamás- Lo suelta con brusquedad- Antes muerta que someterme a ese doncel refinado
- ¿Lo matará?
- No, no, no...- Sonrió- para destruir a alguien, no hay que matarlo... Sólo hay que arrebatarle aquello que más ama
....
De nuevo en la nación del fuego, la pareja fue recibida por Zuko, Chen y Suki. El joven guerrero se lanzó a besar a su novia en cuanto la vio.
- ¡Me alegra verte, te extrañe tanto, Suki!
- ¡Igual te extrañe mucho, Sokka!
Katara es escoltada por Ty Lee a su habitación, mientras Sokka después de abrazar a los soberanos, tomo la mano de Suki y corrieron a cambiarse, querían ir a la playa.
Aang se quedo estático, observando a Zuko. Habían pasado dos años desde la última vez que lo vio y estaba tan cambiado. Su cabello más largo, un poco más alto o quizás era solamente una impresión. Sus facciones más maduras, mejillas regordetas y su piel se veía más radiante.
- "Sus ojos preciosos, tan destellantes... Igual a Katara"- Pensó el monje con pesar, tal vez, Zuko también... ¡No! No quería pensar en eso y menos considerarlo como una verdad. Pero, ¿Qué otra cosa podía esperar? Y sería normal
Zuko era un doncel casado. En cualquier momento, formaría una familia. Por otra parte, el Señor del fuego ante tanto silencio, fue el primero en romper con la tensión, abrazando al monje.
- Bienvenido, Aang... tardaste en venir
A pesar de todo y de aquella abrumadora confesión hace un par de años, Zuko seguía queriendo mucho a Aang. Eran mejores amigos.
- Lo sé...- Dice correspondiendo el abrazo- lo lamento
- Ya sé...- Le susurra- no te preocupes, aún eres mi mejor amigo
Aang lo soltó, aquellas palabras fueron un duro golpe de realidad. Al alzar la mirada, un verde resplandor lo sacudió. Era Chen. Al capitán no le agradaba que el Avatar sobrepasara sus límites con su esposo. Aang se dio cuenta y bajo la mirada, intimidado por el capitán.
- Vamos Aang, nos espera el almuerzo
Los tres entraron al palacio. Zuko iba del brazo de su esposo, mientras Aang iba atrás de ellos. Ya en el comedor, les sirvieron una porción de arroz junto con té. Chen y Zuko disfrutaban de un trozo de ternera en salsa de ostras mientras Aang comía una ensalada de alga marina.
- Xia, traénos un poco de vino- La chica asintió, yendo a la cocina- ¿Tú quieres una copa, Aang?
- Eh, si, quiero una copa y--
- Ah, Katara, creí que estarías durmiendo- Dijo Zuko al ver a la chica parada en la puerta del comedor- pasa, siéntate, ¿Qué se te antoja?
- ¿Le apatece carne o pescado, señorita?- Preguntó Chen- Puede pedirle lo que quiera a Suyin. Es una gran cocinera
- ¿O un postre?- Sugirió Zuko- O--
- Aang y yo estamos aquí para darles una noticia, de gran importancia
ESTÁS LEYENDO
Hermoso Equilibrio
RawakAang no sabe que creer. ¿Lo que siente está bien o está mal? Sabe cuál es su deber con el mundo, pero... Lo que siente por Zuko también es grande. ¿Quedarse con Katara o escuchar su corazón? ¿Deber o amor? ¿Katara o Zuko?
