Dos meses después...
Zuko llegó con ayuda de Toph hasta el templo Aire del Sur, dónde Katara empezó con las contracciones apenas entrando al noveno mes. Habían pasado unos días de cumplirlo, cuando empezaron las falsas, así que todos empezaron a ir, queriendo llegar antes de las verdaderas. Zuko llegó al final, con Toph.
- No puedo ver a Katara- Dijo la maestra tierra- pero por tu peso estoy segura que tu panza es cien veces más grande que la de ella
- Sólo un poco
- ¿Un poco?- Expresó Sokka con sorna- Parece un bollo gigant-- ¡Auch!
- No le hables así a Zuko, tonto- Suki le dio un golpe en la cabeza por tal comentario
- Mejor acompañemos a Katara, debe sentirse nerviosa con todo el proceso
Zuko fue el primero en cruzar la cortina, al entrar vio a la chica recostada sobre mantas, con su cabeza apoyada sobre dos almohadas. Tenía una mueca de dolor, apretando la tela bajo ella.
- Hey... ¿Necesitas que te traiga algo?
Katara parpadeó varias veces antes de responder, estaba muy cansada para distinguir quién estaba con ella, pero acepto la ayuda y pidió acónito, debido al dolor que sentía.
- Te puedo preparar un poco, pero no sería demasiado porque necesitas estar consciente para pujar, ¿Entiendes?- Intenta levantarse pero la chica lo detiene
Katara toma la mano de Suki y mira, suplicante.
- Suki, hazlo tú por favor... Zuko, quédate aquí, deja que Suki lo haga... Aang está orando por el bebé, no quiero quedarme sola escuchando a Sokka
- ¡Ey, eso no es justo!
- ¡Necesito calma, Sokka!
- Está bien, tranquila, me quedaré contigo
Suki preparó el acónito, hizo suficiente para algunas cuantas dosis en horas, no sabía cuánto podría durar el parto. Y debía tomar precauciones.
Un rato después, Aang regresó y se sentó junto a su esposa.
Zuko, Toph y Sokka estaban del otro lado, mientras Suki ayudaba a Katara, en un momento, Katara empezó a gritar debido al dolor, sin embargo logro resistir.
- ¡Aahh!
- ¡Vamos, Katara, resiste! Tu puedes, ya casi lo logras
- ¡Eso intentó, aahhh!
Sokka se puso al otro lado de Aang y se quedó junto a su hermana, sosteniendo con fuerza su mano. Katara apretó la mano de su hermano con fuerza, dándole ánimos.
Entonces, se escuchó un llanto estridente. Por fin había nacido el hijo de Aang y Katara.
Era un hermoso bebé de cabello castaño con los ojos azules. Fue un niño, al que nombraron Bumi, y Zuko jamás podría olvidar ese día en qué lo conoció. Tan pequeño y adorable, frágil pero fuerte. El primogénito de Aang.
Todos se acercaron a ver al bebé, todos tomaron un turno para cargar al bebé.
- ¿Y cuál será su nombre?- Pregunto Zuko acariciando la mejilla del bebé
- Su nombre es Bumi
- Oh, igual que tu amigo el viejo rey- Exclama Toph- es un buen nombre, esté niño será más fuerte que tú, pies ligeros
- Espero que tengas razón, Toph
.....
ESTÁS LEYENDO
Hermoso Equilibrio
AléatoireAang no sabe que creer. ¿Lo que siente está bien o está mal? Sabe cuál es su deber con el mundo, pero... Lo que siente por Zuko también es grande. ¿Quedarse con Katara o escuchar su corazón? ¿Deber o amor? ¿Katara o Zuko?
