§21§

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Les conté lo que sucedió en el baño de mi casa y ambas se pusieron tan rojas que podrías ser comparadas con tomates

—¿Qué debería de hacer?—pregunté nerviosa

—Bu-Bueno es una situación bastante—Riko llevó su mano a su cabello revolviéndoselo descontroladamente—Entiendo que se lo preguntes a ella pero ¿por qué también a mí?

—Eres un año mayor que nosotras tendrás alguna experiencia con Hyuga-san

—¡Hyuga y yo no somos nada de eso!—su sonrojo aumentó si es que eso era posible

—¿En serio? Lo siento—pero es que la verdad se nota a la legua que el chico si siente algo por ella

—Para ser Dai-chan es un milagro que no se haya lanzado encima de tí—respondió Momoi haciendo que me sonroje—Creo que el quiere que te tomes tu tiempo para que estés preparada

—¿Y cuando crees que sea eso?—pregunté, ella se encogió de hombros con una sonrisa

—¿Quién sabe? Pero eso sí, usen protección estoy muy joven para tener un sobrino—me sonrojé tanto que de los nervios me metí por completo al agua

Pasamos un rato bañándonos, Momoi se burlaba del busto de Riko quien la enfrentaba molesta. Decidí no intervenir más en sus discusiones por hoy así que salí, me puse la ropa y caminé hacia la máquina expendedora encontrándome con Kuroko, Kagami y Aomine el último estaba de espaldas al lado de la máquina

—¿Qué sucede?—pregunté y vi como ambos gigantes saltaban del susto haciéndome reír

—Oye Yukine, no me des esos sustos—me regañó Aomine le sonreí para comprar un jugo, el que me llamó la atención fue el de arándano, lo cogí para extendérselo

—Lo siento, ¿esto es suficiente para disculparme?—dije divertida y el solo bufó para coger la lata y abrirla me posicioné a su lado—Kagami-kun, Kuroko-kun, hola

—Hola—saludaron al mismo tiempo

—¿De que estaban hablando?—miré a Aomine quien pasó su brazo por mis hombros

—Nada importante—intentó llevarme consigo pero me acerqué al banco

—¿Este no es tu termo?—pregunté mirándolo

—Si, se lo di a Tetsu por el calor

—Entonces se puede beber—iba tomar pero Aomine me lo quitó

—¿Que demonios estás haciendo?—levanté una ceja sin entender

—Beber algo, tengo calor—me crucé de brazos

—Pero Tetsu ya bebió—me reclamó, por qué se molesta

—¿Y eso que? Siempre bebo de lo que tú me das y viceversa

—Porque soy tu novio, pero no puedes darle un beso indirecto a otra persona—en ese momento mi cabeza hizo click, he estado tan acostumbrada que no me di cuenta de que era un beso indirecto. Aomine tenía un rostro entre molesto y avergonzado tal vez por estar haciendo esta escena delante de su mejor amigo y un rival sonreí divertida como me iba a divertir

—¿Por qué te pones celoso Daiki? Sabes que el único para mí eres tú—me acerqué lentamente a él para abrazarlo, puso una de sus manos en mi hombro y me empujó haciendo que camine

—Hablaremos en otro lugar—me reclamó mientras él me empujaba me despedí de ambos chicos de Seirin y Aomine me acorraló en una pared, antes de que me dijera algo lo cogí por la ropa y me puse de puntillas para besarlo—Eso es trampa

—Y me lo dices tú—me reí y sentir sus labios otra vez, su mano en mi cintura viajó a mi espalda baja aunque pareció dudar y la llevó a mi nuca donde profundizó el beso

¿Aomine ya quiere dar el siguiente paso?

Pensé algo decaída, todavía no tenía la suficiente confianza como para poder hacerlo, aunque me alegra saber que no me tocará si no quiero

Los días pasaban y la Copa de invierno se estaba acercando, el equipo entrenaba como siempre, Aomine parecía perdido en su mundo así que decidí hablar con él

—¿Qué haces en la calle a estas horas?—preguntó sin mirarme, me sobresalté

—¿Como sabías que estaba aquí?—me acerqué más a él, jugaba con un balón de basquet girándolo en su eje sobre su dedo, sonrió

—Siempre voy a saber dónde estás—me sonrojé y movió el dedo haciendo que el balón entre a la canasta

—La Winter Cup está cerca—el hizo un sonido desinteresado—Esfuérzate, te estaré apoyando—la verdad no sabía que decir

—No necesito esforzarme soy más fuerte—suspiré cansada siempre repetía lo mismo

—Aún así... ¿No puedo apoyar a mi novio?

Que vergüenza

Puedes hacerlo, pero solo a mí—se acercó por lo que tuve que levantar la mirada cuando él ya estaba delante de mí

—Tu no eres el único que juega en la cancha—negué y sentí sus brazos abrazar mi cintura pegándome a su cuerpo. Estaba extraño el nunca se ha comportado tan silencioso y pensativo, acaricié su cabello—¿Quieres hablar en casa?—asintió por lo que sonreí para tomar su mano e ir a mi casa, saludamos a mis padres y fuimos a mi habitación el se acostó con pesadez y yo lo seguí acostándome sobre él—Por lo que vi te enfrentarás a tus antiguos compañeros de la Generación de los Milagros—el asintió fingiendo dormir—¿Cómo te sientes con eso?

—Primero debo ganarle a Tetsu—respondió amortiguado por la cama

—¿No te crees capaz?

—Por supuesto, ya les gané una vez no será muy diferente ahora—rodé los ojos—Los que darían problema son Akashi y Murusakibara

—¿Podrías contarme más sobre tus antiguos compañeros?—me levanté y el se volteó mirando hacia el techo palmeó su pecho y me acosté sobre él

Empezó por Kuroko y la gran amistad que ambos tenían, Kise y los divertidos uno contra uno que jugaban y siguieron Midorima, Murusakibara y por último Akashi tuve que morderme la lengua para no soltar una risa cuando supe que Aomine era el chico de los recados de Akashi

—Y eso es todo—su mano viajó a mi cabello acariciándolo

—Fueron buenos momentos

—Si, pero al final nos separamos

—Después del juego contra Seirin te prepararé Tariyaki—él me miró sonriente, esa era su comida favorita

—¿Como premio por ganar?—bufé

—Ya sea un premio de consolación o victoria quiero preparártelo—me levanté un poco apoyándome en mi mano y mi codo que estaba en su pecho—Como ya dije, te estaré animando

—Nunca lo dudé—se volteó haciendo que caiga a la cama y él quede de costado, nos quedamos mirando

—Y quiero....hablar de otra cosa—dije desviando la mirada hablar del tema es algo bochornoso—Tú...tú quieres... hacerlo conmigo—hubo un silencio incómodo, Aomine ocultó su rostro en mi pecho haciendo que me sobresalte

—Desde un principio pero sabía que tú no era igual que las demás. Decidí que iría lento, que sería serio contigo—me abrazó por la cintura y llevé mis manos a su cabello—No lo haces fácil para mí, todo de tí hace que quiera hacerte el Kamasutra—me sonrojé violentamente—Pero ya habrá tiempo, no me disgusta estar como ahora

No supe que responder así que simplemente abracé su cuello suspirando, pero la pequeña sonrisa que tenía demostraba que estaba feliz. Aomine quiere que esta relación sea seria

Domando a la panteraHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora