Al día siguiente fuimos a la escuela y por obra del destino nos encontramos a Momoi en la puerta principal
—¡Yukine-chan!—gritó corriendo hacia mí y me abrazó que por poco me tira pero Aomine quien estaba detrás de mí me tomó por los hombros—¡Estoy muy feliz de volver a verte!—se separó y empezó a llorar a mares—Tus padres me contaron todo
No puedo culparlos
Pienso incómoda mientras rió para limpiar las lágrimas de Momoi con mi uniforme, sentí los brazos de Aomine abrazarme por los hombros
—Gracias por preocuparte, Momoi. Ya estoy bien—la pelirrosa me volvió a abrazar—Ahora estoy más preocupada por ustedes dos. No pueden estar enojados para siempre, ambos se necesitan
—¿Quién necesita una niñera?—preguntó Aomine y le golpeé el estómago con el codo
—Tú, y diría que una es poco—respondí mirándolo
—Eres muy cruel con tu novio—se quejó cansado recostando su cabeza contra la mía
—Te trato como siempre lo hago—le respondí y se escuchó un grito que ambos hicimos una mueca para mirar a Momoi
—¿Cómo? ¿Ya son pareja? ¿Cuándo sucedió?—Momoi tomó mis manos y empezó a moverlas con entusiasmo—Yukine-chan debes contármelo todo
—Lo haré pero primero, entremos que llegaremos tarde—le digo y ella se detienen de golpe. Momoi se volteó sin soltarme y con intensiones de empezar a correr
—Oye Satsuki detente—Aomine me abrazó por la cintura deteniéndome y tomó la muñeca de la pelirrosa para hacer lo mismo—Hace poco que salió del hospital, no puede hacer ejercicio—aunque no lo parezca Aomine era muy atento conmigo
Con tranquilidad entramos al aula, cada uno fue a su asiento y como siempre Aomine se recostó en la mesa yo lo miré apoyada en mi mano
—Gracias—dije y él simplemente hizo un sonido—A la hora del almuerzo te disculparas con Momoi—no hubo respuestas—Si lo haces te daré una recompensa
Aomine asintió, suspiré cansada ahora tenía que inventarme algo como recompensa
Es un niño mimado
Las horas pasaron y en medio de una clase mi pareja, aún se siente extraño llamarlo así o novio, me dio la pastilla que me tocaba. Yo bufé pero aún así me tomé la pastilla, descubrió que no tomaba mis medicamentos a la hora así que decidió ser mi alarma
Antes de que iniciara la clase antes del almuerzo él se fue, simplemente me encogí de hombros mirando por donde él se iba. Ya era un milagro que se quedara tanto tiempo
Cuando el almuerzo comenzó compramos el almuerzo de Momoi ya que su madre no le permite entrar a la cocina. Que madre más sabia. Fuimos a la azotea donde siempre está Aomine, fui la primera en subir encontrándome con el chico descansando como siempre, me senté a su lado y Momoi cerca de sus pies
—Aomine—lo llamé y le acaricié el cabello él se quejó para voltearse y abrazarme por la cintura. Suspiré cansada para jalar un mechón de su cabello con fuerza haciendo que se queje y abra los ojos con molestia—Creo que debes hablar con Momoi
—Satsuki—dijo el chico sin mirarla, él suspiró como si estuviera dejando de lado su orgullo—Perdón por lo que te dije ya de por sí era molesto estar lastimado no podía jugar, perdón. Pero en serio eres muy molesta—negué con una sonrisa Aomine no sería él sin decir ese tipo de cosas
—Esta bien. Te perdono Dai-chan—dijo Momoi con lágrimas en sus ojos pero mostraba una sonrisa
—Si, si—sus ojos azules me miraron decidí abrir los almuerzos ignorándolo—Ya me disculpé, dame mi recompensa
ESTÁS LEYENDO
Domando a la pantera
FanfictionAomine Daiki x Oc Quién diría que por una apuesta podría encontrar el amor y de una enfermedad el soporte que nunca tuve Pero nunca esperé que sea Aomine Daiki, aunque no me arrepiento
