En este juego ¿Eres cazador o eres una presa?
Todo es lo que parece ser, nada es lo que no parece. Y al mismo tiempo todo es al revés.
Una mirada basta y sobra para caer en la red pero...
¿Es la presa quien en realidad corre peligro? ¿Es la oveja ta...
—¿Te gustan? —sonreí mientras le tendía aquellas flores que había recogido para ella.
—Son muy hermosas —las olió con delicadeza y sonrió.
Ana se quedó mirando a la distancia el pequeño pueblito al pie de la colina. El sol caía lentamente, haciendo que la luz del paisaje fuera cada vez más tenue, entre tonos de naranja y morado que se difuminaban en el cielo.
La verdad es que ni el paisaje, ni esas flores, ni ninguna otra cosa en el mundo se comparaba a su belleza. Ella lo era todo.
Ella era el universo entero y mucho más.
—Debo volver con las ovejas —dijo, y luego depositó un suave beso en mi frente.
Ojalá fuera mucho más que eso.
—¿Me esperarás aquí mañana? —preguntó. Su cálida sonrisa me tenía hipnotizado.
—Sabes que siempre voy a esperarte.
Siempre.
Alicia
*
Me gustaría decir que el lunes siguiente fue un día tan común y corriente como todos los demás lunes de mi vida, pero bueno, las cosas cambian.
La alegre mañana en la preparatoria Doloth High se vió opacada por un trágico acontecimiento, que es lo último que uno creería que podía suceder: Kem Turner había sido hayado en los baños de chicos, desnudo completamente y casi sin señales de vida debido a numerosos golpes por todo tu cuerpo.
La ambulancia había llegado casi tan pronto como lo hallaron y un equipo de paramédicos había hecho un esfuerzo enorme para que llegara al hospital.
Ahora mismo, habían citado con carácter obligatorio a todos los alumnos al auditorio de la escuela.
Isa y Lou se encontraban junto a mi chismeando entre ellas sobre el tema. Yo, en cambio, no quería opinar nada al respecto. El tema me tenía un poco aturdida.
Solo de recordar cómo los paramédicos sacaban a Kem Turner del baño de chicos en esas condiciones me había dejado a mi, y a toda la escuela, en un total desconcierto.