𝐒𝐓𝐀𝐑𝐁𝐎𝐘 | ❝Dime que me amas, Harry, aunque eso sea mentira.❞
|HARRY POTTER Y LA ORDEN DEL FÉNIX| | Queda absolutamente prohibida su copia u adaptación |
[Adaptación a la saga de Harry Potter creada p...
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CAPÍTULO SEIS
Reuniones y arrepentimientos
Dos semanas después, las cosas habían mejorado a consideración de Daniel. Había notado a Harry dejar de asistir a la detención con Umbridge, Ron había tenido cuatro prácticas más de quidditch sin que nadie le gritara. Daniel había tenido una muy buena calificación en todas sus tareas y su cabeza había dejado de doler por el golpe que había recibido, todo está bien. Todo hasta el día en que su escoba pareció haber dado un tropiezo cuando estaba saliendo de sus prácticas de quidditch y Daniel había roto por accidente más de 3 estatuas y asustado a un pequeño gato.
Y entonces, cuando dijo que pagaría por arreglar las estatuas que no podían ser arregladas por magia -por quién sabe qué razón que la Profesora McGonagall le explicó-, fue cuando Daniel quiso llorar de la impotencia al saber cuánto tenía que pagar por ello.
Así que, golpeando su cabeza contra la mesa de Gryffindor y quejándose, fue cuando Tyson dijo.—¿Doscientos galeones? Estrellita mía, dime la cuenta de Gringotts y yo lo pago.
Daniel lo observó cómo nunca, con sus ojos azules irradiando molestia.—Ya te dije que no me pondrás ni un solo knut, yo lo rompí, yo lo pago.
—Sigo sin creer porque tu escoba falló.—Dijo Addison, quién estaba dejando de lado su desayuno y leía las firmas de las personas que querían entrar al club de animadoras.—¿Ya está fuera de moda? ¿Ya no sirve?
Tyson alzó las cejas, observando a su mejor amigo y cuando estuvo por hablar, él lo silenció.—No, mi escoba es genial. No hace falta cambiarla.
—Pero hay mejores...—Dijo Tyson, intentando convencerlo. Daniel frunció sus cejas y hubo un destello de brillo en su cabello, haciendo que el chico O'Donell soltará un suspiro. —Bien, ya entendí. Ya entendí... ¿Ya nos vamos a esa cosa de Potter?
Daniel asintió, cuando Addison guardaba las firmas y las metía en su nueva bolsa Prada. Tenían que ver a Harry Potter porque, aparentemente, él había aceptado la petición de sus mejores amigos para ayudarles con DCAO a quiénes realmente quisieran aprender algo. Y Tyson, a pesar de haberse negado miles de veces, no tuvo de otra cuando Addison le dijo que era un cobarde por esconderse de Harry. Tyson, siendo tal él, dijo que podría vencer a Harry en un duelo si tuviera que. Así que ahí estaban, bajo la poca paciencia de Tyson, caminando hacía Hogsmeade.
Descendieron por la calle principal, pasando por la Tienda de Bromas Mágicas de Zonko donde Tyson se detuvo a comprar algunos artículos antes de continuar su caminó, pasaron por la oficina postal donde las lechuzas manaban a intervalos regulares y subieron por una calle lateral al final de la cual se encontraba una pequeña posada. Un deteriorado letrero de madera colgaba de un oxidado soporte sobre la puerta, con la figura de la cabeza cortada de un cerdo salvaje goteando sangre sobre la tela blanca que la rodeaba. El letrero rechinó en el viento mientras se acercaban. Los tres vacilaron en la entrada de la puerta, con Addison frunciendo sus perfectas cejas ante ello.