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TUUM INFERNUM AURIEL

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Hace unos 21 siglos mi Madre un Ángel conoció a mi padre un demonio del infierno fue una coincidencia dirían algunos, pero, no fue así en una reunión de Lucifer en el cielo uno de sus amigos mi padre lo acompañó y aunque no entró directamente a hablar con Dios se quedó en la antesala al trono del cielo esperando, mientras esperaba se aburrió del absoluto silencio constante, podía escuchar incluso su propia respiración y veía que afuera no parecía estar silencioso sino todo lo contrario, la curiosidad le ganó y salió a ver afuera antes de siquiera tocar el suelo, que en realidad eran nubes, la vio ella estaba dirigiéndose justo a donde él estaba le fascinó su rostro angelical tal belleza y perfección, llena de luz, su majestuosa figura, como solo Dios crearía a un verdadero Ángel un ser de luz perpetua y cautivadora mirada, quedó tan impactado que decidió salir a su encuentro lo único que logro escuchar mientras caía inconsciente al suelo fue NO DES UN PASO MÁS al despertar ella estaba colocándole compresas frías en su frente, intentó levantarse cuando ella se dio cuenta lo detuvo. 

—No debes levantarte bruscamente estás ardiendo de fiebre, eres un demonio cierto, vienes del infierno.

—Con dificultad le contesto — si, pero, ¿por qué? me siento mareado. 

—Porque los demonios no deben tocar con sus pies las nubes del cielo o les drenarán las fuerzas hasta el punto de la muerte. 

—Entonces tuve suerte de que estuviera cerca un Ángel.

—Si y no solo soy un Ángel, mi especialidad es la sanación, por eso selle tu portal Demoníaco de energía para que no murieras mientras te traía aquí para atenderte. 

—A está bien, Lucifer me ayudara con lo del portal de energía luego.

—Conoces al esposo de la hija de Dios.

—Si, somos amigos, vinimos juntos el tenia asuntos que discutir con su Suegro.

—A claro, pero, Lucifer no te advirtió de no salir o de no tocar el suelo del cielo.

—Mmmm.... creo que mencionó que lo esperara adentro hasta que saliera, pero, no hablo de ningún riesgo.

—Debiste obedecerlo por tu propio bien si no te hubiera ayudado estarías muerto.

—Quizás el destino se opuso a mi muerte por ti.

—A qué te refieres yo no te conozco ni tu a mi.

—Pensándolo bien su ingenuidad me parece adorable —Me gustas. 

—Estas loco — Esas palabras me sonrojaron— Quizás a mi también me gusto al verlo, no encuentro una explicación razonable para preocuparme por el y cuidarlo sin conocerlo, pero, es un demonio podría engañarme si lo deseara soy muy ingenua y fácil de manipular.

—Oye estás bien, parece que estas sobre pensándolo todo en tu dulce cabecita.

 —Bueno y si así fuera qué importa, si lo sobre pienso no es asunto tuyo.

—Lo siento solo quería ayudarte como tu lo hiciste conmigo. —Me vio directo a los ojos y allí pude ver sus pensamientos y entendí su forma de actuar.

—Olvida que me conociste. —Por favor.

— Eso no me será posible, ahora que te conozco un poco más, estoy convencido — Te amo.

—Esas palabras me conmovieron y quede a expensas de este Demonio y él lo entendía, yo sentía lo mismo —Lo vi a los ojos un instante y pareció leer mis pensamientos.—Casi de forma inconsciente mis labios formaron mi respuesta sin mi consentimiento—Te amo— Quise retractarme y no pude.

 —Me presento oficialmente soy Astaroth y soy parte de la Trinidad Maligna del Infierno.—¿Cuál es tu nombre bella dama Angelical?

 —Auriel, soy hija del Ángel Uriel y mi madre se llama Angelic, estoy a punto de culminar mis estudios como sanadora del Cielo.

 —Así que la primera letra de tu nombre es por tu madre y el resto de tu nombre es el de tu padre, interesante.

 —SI —Le grité sin querer — Me sonroje al enfrentarme con su mirada audaz.

 —Tu voz es preciosa, podríamos vernos en el borde que divide el Cielo del Infierno — Si tu quieres claro. —Según se es un área neutral y podremos estar solos y a salvo allí.

 —Es una invitación a una cita Astaroth.

 —Si, Auriel  —No sabía lo lindo y melódico que podría escucharse su nombre saliendo de mis labios— Me harías el honor de acompañarme a cenar.

 —Sin dudarlo acepte.  —Pero, como no sabía cómo llegar al lugar de la cita me dibujó un mapita indicándome cómo llegar.

Así empezó la relación de mis padres una relación prohibida y aún así llena de amor.

Así empezó la relación de mis padres una relación prohibida y aún así llena de amor

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TUUM INFERNUMHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora