Los rayos del sol filtrándose a través de las copas de los árboles pintaban un paisaje fascinante en el bosque. Nos adentramos entre los árboles, mis sentidos alerta ante cualquier señal de peligro. Sophie se movía con una agilidad impresionante, sus ojos centelleando con emoción ante la caza. Geudy, siempre con una sonrisa en su rostro, mientras le seguia el ritmo a Sophie. Mientras yo solo observaba desde abajo, sumido en mis pensamientos.
Estamos peleando por ¿Venganza?, las palabras de mi madre aún reúnan en mi cabeza. Tal vez si papá no la hubiese hido a buscar, ella me lo habría contado, o tal vez no. Debería preguntarle a ella, o tal vez a mi padre. Pero... ¿Qué nos hicieron ellos?
Y de repente, un movimiento y un ruido extraño que provenían de los árboles, llamó mi atención sacándome de mis pensamientos. Avancé con cautela y algo curioso, a dicho lugar encontrándome allí a Carlota. Su presencia inesperada me tomó por sorpresa, pero no pude evitar sentir una extraña sensación de intriga al verla entre los árboles.
Sus ojos se encontraron con los míos, y por un momento el tiempo pareció detenerse. Carlota se veía sorprendida, pero su expresión cambió a una mezcla de nerviosismo y curiosidad.
-Oodaa.-dijo Sophie mientras estaba de cabezas aún encima de un árbol. Carlota se asustó por la repentina aparición de Sophie, y cayó al suelo. Mientras Geudy empezó a reírse a carcajadas, y luego le seguí. Nos miró con el ceño fruncido y su mirada penetrante. Le extendí la mano para pararla, la cuál ella se negó a aceptar.
-¿Cómo he tu nombe?-preguntó Sophie con curiosidad.
Carlota se levantó con cierta torpeza, quitándose las hojas secas de la ropa mientras respondía algo nerviosa. -Yoo... Ehh... Soy Carlota. Estaba... estaba entrenado, pero ya me voy. No me di cuanta cuando me alejé de mi pueblo.
Geudy intervino con su típica sonrisa pícara, sus ojos brillando con traviesa diversión mientras dirigía su comentario hacia Carlota.
-¿Entrenando para ser la reina del bosque, Carlota? -bromeó, con un tono juguetón, haciendo alusión a la postura desafiante de Carlota.
La mirada de Carlota se endureció por un instante, su mandíbula tensándose levemente ante la broma de Geudy. Sin embargo, después de un momento de silencio, su expresión se suavizó y una pequeña sonrisa jugueteó en sus labios.
-Bueno, parece que necesito más práctica si quiero alcanzar ese título -respondió Carlota con una sonrisa.
Geudy asintió con satisfacción, complacido de ver que Carlota no se tomaba su broma demasiado en serio.
-Mi nombre es Geudy.- dijo mientras le extendía una mano. Y la aceptó dudosa.
-¿Vienes Calota?-preguntó Sophie, con curiosidad.
Carlota asintió, y se nos unió. Mientras estuvimos por los árboles no pude evitar notar la gracia y la determinación en los movimientos de Carlota. Había algo en ella que me intrigaba, algo que me atraía de una manera que no podía explicar. Mientras cazábamos juntos, no pude evitar preguntarle con una sonrisa malísiosa dibujada en mi rostro:
-¿Ya no te parezco peligroso?-
Giro los ojos como implorando paciencia y dijo: -Sigues siendo un monstruo, y solo acepté por la niña, seguro no tiene idea de lo que en verdad pasa.-
-¿Monstruo?-pregunté con una ceja enarcada. -Ahora fueron ustedes lo que atacaron. Aunque claro, ustedes salieron perdiendo.-dije mientras empezaba a reír.
Ella apretó la mandíbula, y me miró con furia. -Si hubiera sabido que iban a hacer esa estupidez, los hubiera detenido. Aunque por lo que supe, ustedes ya sabían.-dijo mirándome con mirada retadora.
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corazón de Doble Filo
Vampireun pasado lleno de secretos un romance prohibido amistades puestos a pruebas Carlota y sus amigos tendrán que enfrentar todo tipo de cosas para poder descubrir que llebo a su puebro ala guerra.